Cómo reparar los burletes de las puertas corredizas

Escrito por karinda baker | Traducido por ehow contributor

Los burletes de las puertas corredizas pueden ayudar a evitar que el aire se filtre desde el exterior o desde el interior de tu casa. Sin embargo, por el diseño de la mayoría de este tipo de puertas, no siempre es posible detener el el aire alrededor de los burletes, especialmente cuando ha pasado el tiempo o se han utilizado mucho. Los burletes dañados pueden aumentar el monto de tus servicios, pero con una buena puesta a punto, esas puertas de vidrio corredizas volverán a ser una gran inversión. Tus puertas corredizas selladas adecuadamente, no sólo seguirán mejorando la apariencia de tu patio o entrada trasera, sino que también reducirá el consumo de tus servicios públicos.

Nivel de dificultad:
Fácil

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Necesitarás

  • Unas pinzas
  • Un martillo
  • Una espátula
  • Caballetes
  • Burletes
  • Un destornillador plano

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Instrucciones

  1. 1

    Coloca dos caballetes en el exterior y agrega un acolchado en la parte superior de cada uno. Quita los conectores de los tornillos de la corredera de ajuste ubicada en la parte inferior de los bordes del marco de la puerta corrediza. Córrelos para atrás para bajar la puerta girando los tornillos en sentido antihorario utilizando un destornillador plano.

  2. 2

    Quita cualquier cortina o persiana. Desliza la puerta corrediza para abrirla y quita los tornillos para sacar el parante del cabezal. Párate en el interior de tu casa e inclina la parte superior del panel de la puerta hacia tu lado, levantándola de la guía. Coloca el panel suavemente en la parte superior de los caballetes.

  3. 3

    Quita los ganchos de alrededor de todo el marco de la puerta con el destornillador y las pinzas. El martillo es para los ganchos rotos. Tira de los burletes antes de pasar la espátula para quitar remanentes de adhesivo hasta obtener una superficie suave.

  4. 4

    Coloca los nuevos burletes junto a la puerta corrediza en una pieza continua o siguiendo las instrucciones del envase. Coloca la puerta nuevamente en la guía y encarrílala. Sosténla con tu cuerpo y luego vuelve a colocar el tope del cabeza. Mueve la puerta hacia adentro hasta que esté adentro por media pulgada (1,1 centímetro) del lado del marco de la cerradura. Gira los tornillos de ajuste hasta que la puerta quede paralela al marco. Afloja los tornillos y muévela hacia arriba o hacia abajo para ajustar el receptáculo para que la cerradura coincida con éste en el marco.

Consejos y advertencias

  • Compra burletes de repuesto que soporten condiciones climáticas extremas o que estén recomendados por el fabricante de tu puerta. Limpia y lubrica las guías de la puerta corrediza cuando la puerta esta salida, y reemplaza los rodamientos que puedan estar doblados o rotos para evitar tener que volver a quitar la puerta para realizar estas reparaciones más adelante.
  • Las puertas corredizas de vidrio son muy pesadas, por lo tanto flexiona tus rodillas para quitar el peso de tu espalda si estás realizando esto solo. Podrías pedirle ayuda a un amigo.

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