Cómo reparar una puerta exterior que no se cierra completamente

Escrito por emily beach | Traducido por gabriel guevara
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Cómo reparar una puerta exterior que no se cierra completamente
Además de su uso intensivo, las puertas exteriores también deben soportar los elementos exteriores como el viento, lluvia y la luz del sol. (Thinkstock Images/Comstock/Getty Images)

Las puertas de nuestros hogares a menudo se ven sujetas a altos niveles de tráfico y abuso. Además de su uso intensivo, estas puertas también deben soportar los elementos exteriores como el viento, lluvia y la luz del sol. No es de asombrarse que las puertas exteriores tiendan a requerir un mantenimiento regular para que sigan funcionando como deben. Uno de los problemas más comunes con los que se enfrentará un propietario con una puerta exterior es la inabilidad de mantener la puerta cerrada por completo. Esto ocurre cuando las piezas se aflojan o se gastan con el tiempo. Afortunadamente, este problema es relativamente fácil de reparar para la mayoría de propietarios. En unas pocas horas, puedes tener tu puerta completamente cerrada otra vez usando estas técnicas y herramientas simples.

Nivel de dificultad:
Moderado

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Necesitarás

  • Destornillador
  • Taladro
  • Tornillos de cubierta
  • Lima metálica
  • Cuñas de madera
  • Nueva cerradura (opcional)

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Instrucciones

    Aprieta las bisagras

  1. 1

    Examina la base de tu puerta. La razón número 1 por la que las puertas no cierran completamente es que las bisagras se aflojan con el tiempo, causando que la puerta se caiga. Cuando esto pasa lo más seguro es que veas que la parte inferior de la puerta está más baja del lado de la cerradura que del lado de la bisagra. Si este este es el caso, usa cuñas de madera u otro objeto plano para levantar la puerta mientras trabajas para resolver el problema.

  2. 2

    Aprieta los tornillos de las bisagras usando un destornillador. Comienza con la bisagra superior, que tiende a llevar la mayor carga de las tres. Aprieta todos los tornillos en ambas hojas de la bisagra. Agrega los tornillos en los agujeros que veas vacíos. Una vez que termines, revisa la puerta para ver si esto ha resuelto tu problema. Si no, procede al Paso 3.

  3. 3

    Revisa los tornillos en las bisagras media e inferior y apriétalos como hiciste con la bisagra superior. Agrega los tornillos necesarios en los agujeros vacíos.

  4. 4

    Repara los tornillos alisados reemplazándolos por tornillos más largos de cubierta. Si estás tratando de apretar los tornillos de la bisagras pero siguen girando en el agujero, lo más probable es que estén alisados. Quítalos y reemplázalos con tornillos que sean lo suficientemente largos para pasar a través del marco de la puerta hasta el marco del otro lado. Probablemente necesitarás tornillos de entre dos y tres pulgadas (5 y 7,7 cm) de ancho para este propósito.

    Revisa la cerradura

  1. 1

    Abre la puerta y examina el pestillo. Gira la perilla o palanca de la puerta algunas veces para ver si el pestillo entra en su espacio. Si el pestillo no está funcionando apropiadamente, esto podría evitar de que llegue al agujero de la cerradura en el marco. En este caso, la solución más fácil es reemplazar la cerradura con una nueva unidad del mismo tamaño y estilo. Quita el tornillo colocado en la base de la perilla interior, luego jala lentamente los dos lados de la cerradura hacia afuera. Usa las instrucciones que vienen con tu nueva cerradura para instalarla.

  2. 2

    Examina la cuña de la cerradura. Si parece que el pestillo está funcionando apropiadamente, revisa para ver si la cuña está alineada apropiadamente con la placa de acuñado. Si la cuña está golpeando el agujero de la placa en el borde superior o inferior, usa una lima metálica para ampliar el agujero en ese borde. Esto creará más espacio para que la cuña entre en la placa, permitiendo que la puerta se cierre y se asegure exitosamente.

  3. 3

    Revisa el el pestillo está muy lejos de la cuña. Si tu puerta es un poco más pequeña que el marco, el pestillo podría no llegar a la cuña, lo que evitará que se cierre correctamente. En este caso, quita la placa e inserta cuñas de madera detrás de ella para acercarla al pestillo en el borde de la puerta. Cuando la vuelvas a instalar, asegúrate de que los tornillos sean lo suficientemente largos para atravesar todas las cuñas que usaste y penetren el marco de la puerta.

  4. 4

    Considera si el pestillo está golpeando enfrente o detrás del agujero en la placa. Si este es el caso, mueve la placa hacia adelante o haca atrás para alinearla con el pestillo.

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