Resumen de capítulos de "El Gran Divorcio" por C.S. Lewis

Escrito por audrey farley | Traducido por carlos m. báez
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Resumen de capítulos de "El Gran Divorcio" por C.S. Lewis
"El Gran Divorcio" complementa a las "Cartas del diablo a su sobrino" de Lewis. (BananaStock/BananaStock/Getty Images)

"El Gran Divorcio", escrito por C. S. Lewis, es una obra ficticia que trata con preguntas teológicas, incluyendo el universalismo y la existencia del infierno. El libro fue por primera vez impreso en serie en un periódico en 1944 y 1945. Su narrativa plantea muchas de las preguntas filosóficas con las cuales Lewis así como otros teólogos han luchado.

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Capítulo I

El primer capítulo describe el pueblo de Infierno, el cual es oscuro y desolado y donde siempre llueve. El narrador vaga desventuradamente a través de las calles antes de descubrir una parada de autobús repleta de personas. Las personas que esperan se encuentran discutiendo y peleando entre sí, todos disgustados. El autobús llega. Es conducido por un hombre iluminado. Los pasajeros abordan el autobús, y éste se eleva hasta los cielos. Sin embargo, a medida que el autobús asciende, el pueblo se hace más grande, en vez de más pequeño, en la mirada de los pasajeros. Esto es debido a que los límites del pueblo continúan expandiéndose a medida que sus habitantes, constantemente peleando, desean vivir más alejados el uno del otro. El pueblo no tiene intereses comunales en la industria o la economía, por lo cual todos viven en soledad. Las figuras famosas e históricas que viven en Infierno nunca se reúnen, ya que el pueblo se expande por millones de personas.

Capítulos II al V

El autobús llega a un precipicio, y todos se bajan en el Cielo, el cual es un Paraíso similar al Edén, lleno de arboles florecientes, crecimiento y ríos. El narrador ve ciudades construidas en la cima de las montañas y se asombra de la belleza del Cielo. De hecho, todos los pasajeros se encuentran tan paralizados por tal lugar sublime y sobrenatural que de aquí en adelante son referidos como "Fantasmas", debido a que sus cuerpos se han vuelto sólo sombras. Al poco tiempo, los residentes del Cielo aparecen. Son sólidos y sustanciales, y por lo tanto son llamados "Espíritus". los espíritus y los fantasmas se agrupan en parejas, mientras los Espíritus tratan de persuadir a los Fantasmas para que se queden en el Cielo. El narrador espía las conversaciones que se llevan a cabo entre cada pareja.

Capítulos VI al VII

La primera conversación ocurre entre un Espíritu que confiesa que fue un asesino arrepentido a quien Dios perdono. El Fantasma se encuentra perplejo, preguntándose cómo fue condenado al Infierno, mientras que su igual (un asesino) fue salvado. La siguiente conversación toma lugar entre un Espíritu y un Fantasma a quien el narrador llama el "Fantasma Episcopal", un alma perdida que apoya a los ateístas, los teístas liberales y otros escépticos. El Fantasma Episcopal no reconoce la realidad del Cielo o el Infierno, sin importar que ha experimentado ambas. Él mantiene que tales lugares existen sólo en el mundo filosófico. Él y el Espíritu debaten sobre la Cristiandad y acerca si los escépticos son o no no-creyentes honestos o rebeldes holgazanes y egoístas que prefieren que la Cristiandad sea falsa para poder vivir una vida sin regulaciones.

Capítulos IX al X

Se introduce al narrador a un Fantasma paranoico que expresa reclamos muy extraños acerca de que la otra vida es una conspiración. Está convencido de que los Fantasmas se encuentran sólo en el Cielo para que Dios pueda atormentarlos aún más. Otro Fantasma, referido como el Fantasma Endurecido, pregunta por qué los Espíritus Celestiales simplemente no destruyen el Infierno y rescatan a los Fantasmas, y esta pregunta queda sin respuesta. El narrador también se reúne con un predicador llamado George MacDonald. MacDonald no es un Espíritu, sino un guía hacia el Cielo. Él explica que tanto el Cielo como el Infierno son elegidos por sus habitantes. También explica que los Fantasmas que dejan el Infierno para visitar el Cielo no se encuentran en el Infierno después de todo, sino en el Purgatorio, el cual es un Infierno reducido que prepara a las almas para el Cielo.

Capítulos XI al XII

El narrador escucha algunas conversaciones más, incluyendo una entre el Fantasma y su hermano que fue rescatado. El Fantasma demanda ver a su hijo, y dice que ningún Dios honestamente benevolente rechazaría esa petición. También existe un Fantasma lleno de lujuria, el cual es representado por un lagarto en su hombro, constantemente susurrándole en su oído. Le pide al un ángel que asesine al lagarto, y cuando esto ocurre, se transforma en un Espíritu. En los últimos dos capítulos, MacDonald y el narrador encuentran una posesión angelical rindiendo tributo a Sarah Smith, un Espíritu que era un santo en la Tierra. El marido de Sarah Smith es un Fantasma, y el narrador se pregunta cómo puede ella experimentar la verdadera felicidad sin él, pero ella dice no estar sufriendo ninguna miseria. A continuación sigue un corto epilogo que reflexiona filosóficamente sobre las realidades del Cielo y el Infierno y del espíritu humano, el cual anhela la realidad (Cielo) pero el débil a la tentación.

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