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Las ruinas arqueológicas de Perú

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Introducción

El esplendor de la cultura inca sigue maravillando a quien la descubre; su grandeza, sus conocimientos de arquitectura --más notablemente la construcción de Machu Picchu-- su habilidad con la agricultura, organización religiosa y por sus avanzados sistemas de intercambio comercial hacen que los logros de esta cultura destaquen. Además sobresale la elaboración de mapas pintados a mano que representaban una región, según consta en los textos del cronista Juan Díez de Betanzos y Araos, quien estuvo al lado de Francisco Pizarro y Diego de Almagro en la conquista de la región de Los Andes. A continuación, ofrecemos las diez zonas arqueológicas más importantes de Perú.

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La más conocida de todas: Machu Picchu

Machu Picchu (Montaña Vieja, en lengua Quachua) es la zona más representativa de la cultura inca. Se localiza a 130 kilómetros del Cusco, en la provincia de Urubamba, en la cima del cerro Machu Picchu. Es una zona imponente, por su arquitectura, su resplandor, su cultura y su importancia religiosa. Pueden apreciarse sus templos de piedra, sus acueductos, sus fuentes, sus calles y también sus sitios para observar las estrellas, así como el reloj de Sol, que determinaba el inicio de la siembra de granos. En Machu Picchu sobresalen el Barrio Sagrado, donde se sitúa el Templo del Sol (un recinto curvo); el Barrio de los Sacerdotes, donde habitaba la élite; y el Barrio Popular, donde se afincaba la población común. Las edificaciones en Machu Picchu fueron construidas con muros de piedra y ornamentos arquitectónicos.

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Choquequirao, hermana sagrada de Machu Picchu

Choquequirao (Cuna de Oro, en lengua Quechua), es llamada la “Hermana Sagrada de Machu Picchu“, por su gran similitud arquitectónica con Machu Picchu. Su edificación, a más de 3,000 metros de altura, data de los años 1438-1534 de Nuestra Era. Los arqueólogos destacan, sobre todo, que era un importante centro ceremonial, aunque también fue el centro de poder político y de intercambio comercial. Fue también el último refugio inca durante la Conquista, por parte de España. Los conquistadores nunca pudieron alcanzar su cumbre. Choquequirao además contaba con sistemas de canales muy avanzados para su época, y fungió un rol importante como centro de trueque mercantil.

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La Huaca de la Luna y del Sol

La zona arqueológica de Huaca de la Luna y del Sol se localiza a 5 kilómetros de la ciudad de Trujillo. Pertenece a la cultura Mochica, cuyos orígenes se remontan hacia los años 200 y 800 d. C. La Huaca del Sol es una una construcción escalonada, construida con adobes. Algunos sectores aún están cubiertos de barro. Fue un punto de actividad administrativa. En tanto, la Huaca de la Luna, situada a 500 metros de la Huaca del Sol, era un centro ceremonial, donde se rendía tributo a Ai Apaec, el Dios creador y protector de los mochicas, el cual también proveía agua, alimentos y triunfos militares. Las pinturas rupestres que adornan la Huaca de la Luna se conservan bien.

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El Templo de Chavín de Huántar

El templo de Chavín de Huántar, localizado en el estado de Ancash, a 462 kilómetros de Lima, fue erigido al pie de la Cordillera de Los Andes alrededor del año 850 d. C. Esta cultura fue anterior a la inca. Se preservan sus edificaciones realzadas en piedra tallada: Estela Raimondi, cuya cara principal tiene la representación del Dios sobre quien gira el universo. El Obelisco Tello es otra de las esculturas características, pues representa una metáfora del universo. El Lanzón Monolítico es una piedra tallada con la representación del Dios del mundo de abajo llamado "El dios Sonriente", a quien se le atribuye la responsabilidad de la fertilidad de la tierra. Y también están las “Cabezas Clavas”, relieves de de piedra que simbolizan cabezas humanas con atributos de los dioses.

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La ciudad sagrada de Caral

La ciudad de Caral (Fibra, en lengua Quechúa) se asienta en la cuenca de Supe, a unos 200 kilómetros al norte de Lima. Es la ciudad más antigua del Perú, cuyos orígenes se remontan hacia más de 3000 años. Investigaciones recientes sostienen que en Caral se asentó la primera civilización andina, y agregan que esta ciudad fue un centro político, económico y religioso. Las excavaciones realizadas revelan que los centros rituales abundaban en la ciudad. Caral, dicen los estudiosos, realizaba trueque económico (agricultura y pesca) con todos los pueblos de la zona. Y lo más sorprendente es que en esta ciudad no se han encontrado vestigios de armas.

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Centro ceremonial de Cahuachi

Cahuachi ("Lugar de los videntes" en lengua Nazca) fue un espacio ritual de la cultura Nazca, cuyo esplendor se vivió entre el año 1 y 500 d. C. Se asienta a 450 kilómetros de la ciudad de Lima, Perú. Pero Nazca no sólo fue un importante centro cultural. Además de que se concentraba la actividad económica y religiosa allí, también era un punto importante de poder político. Los estudiosos han documentado los hallazgos de una pirámide de 28 metros de altura, construida con arcilla, la cual era el punto más importante de las ceremonias rituales. También se descubrió un foro con gradas, que aún puede apreciarse. Y, alrededor de la ciudad, se esparcían numerosas aldeas donde habitaba el pueblo.

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Chan Chan

La ciudad de Chan Chan ("Gran Sol", en lengua Chimú) fue establecida a 5 kilómetros de la ciudad de Trujillo, delante de las costas del mar del Pacífico. Sus orígenes se remontan a los años 1000 a 1450 d. C. Se trata de un baluarte amurallado construido (con arcilla), que en su encumbramiento dio cobijo a cerca de 100 mil habitantes según los arqueólogos, quienes han documentado que se trataba de una cultura dividida en clases sociales. En la ciudad se preservan algunos espacios amurallados, aunque existen otras pirámides derruidas. Chan Chan sufrió los embates y el pillaje de los incas (sus rivales), sin embargo, aún puede apreciarse que se trató de una ciudad esplendorosa.

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Centro ceremonial Saqsayhuaman

Saqsayhuaman ("Sitio donde se sacia el halcón", en Quechua), cuya edificación data de unos 3000 años, se localiza a pocos minutos de la ciudad de Cusco. Este sitio fue de gran interés ritual para la cultura inca. Su edificación no ha sido precisada, pues fue construida con enormes rocas ensambladas con tal maestría, que aún en nuestros tiempos no se logra descifrar. Actualmente en sus ruinas se celebra la ceremonia del Inti Raymi (Padre Sol) durante el solsticio de invierno (24 de junio), momento en el que se rinde tributo al astro rey. En este complejo se aprecian varias entradas de túneles, plazas y lugares ceremoniales para los guerreros.

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Las ruinas de Raqchi

Raqchi es un conjunto arqueológico localizado en San Pedro de Cacha, en el estado de Cusco. Fue construido a más de 3,400 metros de altura, en la vertiente del volcán Quimsachata. Data de los años 1459-1532 d. C. Sus edificios fueron construidos con piedras talladas y adobe. El centro principal es el Templo de Wiracocha, deidad a quien se le atribuye la creación del imperio inca. También se aprecian algunas plazas y un pozo de agua. Es una ciudad amurallada. Los arqueólogos han argumentado que su arquitectura no es la típica de la cultura inca, pues esta ciudad fue construida con columnas redondas y techos de dos aguas.

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La Fortaleza de Kuélap

La Fortaleza de Kuélap, llamada “Lugar frío“, en la lengua Chachapoyas, data del año 1000 d. C. El baluarte se ubica en la provincia de Luya, en las márgenes del río Utcubamba, y en la cumbre de una montaña de 3 mil metros de altura. Los principales edificios son El Tintero, un centro ceremonial, y el Castillo, un cementerio. Kuélap (habitada por unos 3 mil chachapoyas; indios blancos de ojos azules, según las crónicas de Pedro Cieza de León, conquistador español en la zona de Los Andes), está decorada con motivos geométricos. Se ha documentado que no se trató de una fortaleza, sino de una ciudad productora de alimentos.