El secreto para abrir ostras

Escrito por irena eaves | Traducido por andrea galdames
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El secreto para abrir ostras
Sirve ostras en su media concha en tu próxima reunión. (Stockbyte/Stockbyte/Getty Images)

Las ostras frescas, aunque ampliamente consumidas y singularmente deliciosas, no son conocidas por su preparación sin esfuerzo. Tan solo abrir las ostras puede parecer imposible para aquellos que carecen de la formación adecuada. Hay algunos secretos comerciales para abrir con éxito una ostra y liberarla de su concha, también conocido como pelar la ostra. En tu primer intento, la concha de ostra puede parecer una fortaleza impenetrable. Pero después de varios intentos serás un viejo profesional, dispuesto a pasar tu conocimiento a los principiantes.

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Herramientas

El equipo adecuado es clave para abrir una ostra sin desorden o lesión. Los cuchillos de ostras, diseñados específicamente para el trabajo de abrir ostras, tienen asas gruesas y hojas resistentes con un borde relativamente filoso. Si comes ostras a menudo, bien vale la pena la inversión. Puedes utilizar un cuchillo de cocina en un apuro, pero debes elegir uno con una cuchilla sin filo. Usa guantes de jardín gruesos o cubre tu mano en un paño de cocina para protegerlo de los cuchillos descarriados. También necesitarás un cepillo de cocina para limpiar las cáscaras y un tazón grande para coger el "licor" que se escapa de las ostras, una vez abiertas.

Preparación

Aunque las ostras son prácticamente un plato completo fuera del océano, requieren un poco de preparación. Inspecciona cuidadosamente cada ostra. Aquellas con conchas rotas y las que no cierran después de haber sido golpeadas, han muerto y debes desecharlas. Las ostras con conchas bien cerradas están vivas y son buenas para comer. Limpia cada una a fondo con un cepillo de cocina con agua corriente fría. Coloca los ostiones limpios en un recipiente o en una olla y cubre con un paño de cocina húmedo. Las ostras se mantendrán de forma segura en la nevera durante dos o tres días, así que siéntete libre para prepararas la noche anterior si tienes la intención de servirlas para ahorrar tiempo.

Técnica

Presta mucha atención a la técnica cuando estés abriendo ostras. Una cuchilla mal colocada puede arruinar una ostra o causarle lesión. Congela las ostras una hora o algo así de antemano para facilitar el proceso. Sostén la ostra firmemente en tu mano sobre un recipiente para recoger el líquido que cae. Desliza la punta de tu cuchillo en medio de la carcasa superior e inferior, alrededor de la mitad a cada lado. Gira lentamente el cuchillo para forzar las dos partes separadas y desliza el cuchillo hacia la bisagra. Inserta la hoja lo más profundo que puedas y corta a través de los músculos conectados a la articulación. Haz palanca en el piso (arriba) de la cáscara ligeramente abierta mientras sujetas firmemente la curva (parte inferior) en su lugar. Raspa cualquier tejido conectado a la carcasa superior de la ostra y desecha la cáscara. Desliza el cuchillo entre la ostra y la carcasa inferior y corta a través de cualquier tejido conectivo, especialmente cerca de la bisagra. La carne está libre y lista para disfrutar.

Precauciones

Entre el molusco resbaladizo, su diminuta estatura y el cuchillo afilado, las heridas resultantes de la apertura de ostras es bastante común. Tu mejor opción para evitar lesiones es tomarte tu tiempo y prestar mucha atención. No hacer ningún movimiento espasmódico violento para abrir las conchas. En su lugar, desliza lentamente y gire la hoja alrededor hasta que ceda. Si tienes un gran lote de ostras, afila el cuchillo de vez en cuando para hacer las cosas un poco más fáciles.

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