Síntomas de un esguince del LCM

Escrito por jaime golden | Traducido por valeria d'ambrosio
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Síntomas de un esguince del LCM
(Jupiterimages/Creatas/Getty Images)

El ligamento colateral medial, o LCM, conecta las superficies mediales del fémur (hueso del muslo) con la tibia (hueso de la canilla). Su función principal es ofrecer resistencia desde la superficie externa de la rodilla para prevenir que la parte interna se dilate por la presión. Una lesión del LCM puede ser dolorosa y se clasifica en tres escalas, I, II y III, siendo III la que reviste mayor gravedad. El esguince y el desgarro suelen tener los mismos síntomas.

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Causas de los esguinces del LCM

La mayoría de los atletas que sufren este tipo de esguince son deportistas en actividad. Un esguince del LCM es el resultado de un desgarro o un sobreestiramiento ligamentoso. Por lo general, ocurre debido a un impacto en uno de los laterales de la rodilla, lo que la empuja hacia adentro y hace que el ligamento se desprenda del hueso. Es muy común en el fútbol, el baloncesto y en otros deportes en equipo que implican contacto corporal.

Esguince grado I

Es una sensibilidad leve dentro de la rodilla, justo por encima del área ligamentaria. Si bien no suele provocar inflamación, el paciente siente dolor al flexionar o ejercer presión sobre en la rodilla. Tensar, doblar o mover la rodilla hacia arriba o abajo también puede ser doloroso. Además, una persona con un esguince grado I sentirá malestar al pararse de la silla.

Esguince grado II

En este caso, el paciente presenta una sensibilidad significativa en el interior de la rodilla y sobre el área ligamentaria. Existe inflamación y la rodilla duele al estar estirada o flexionada. La inflamación puede ocurrir durante las 24 horas posteriores a la lesión, desaparecer durante el descanso y reaparecer en momentos de actividad. Además, puede haber una sensación de laxitud en la rodilla, como si se moviera de lado a lado. La rodilla puede ceder o colapsar, lo que dificulta la caminata.

Esguince grado III

Es un desgarro total del ligamento y el dolor puede ser inexistente o intolerable. Hay una laxitud significativa y la persona lesionada puede quejarse por tener una rodilla inestable o tambaleante. Es probable que se inflame si los líquidos que circundan la rodilla se filtran o ante la presencia de una hemorragia interna. Un paciente con este tipo de esguince puede tener dificultades para caminar a causa del tambaleo o la inestabilidad.

Tratamiento para el esguince del LCM

El tratamiento básico para los tres grados es el método RICE. Son las siglas en ingles para descanso, hielo, compresión y elevación. Cuando se trata de un esguince, es fundamental descansar la rodilla y se debe aplicar hielo durante 20 minutos cada 2 o 3 horas durante los primeros 2 o 3 días. Se debe colocar un vendaje de compresión para prevenir la inflamación y la pierna debe permanecer elevada sobre el nivel del corazón. Según la gravedad de la lesión, el paciente deberá tomar las cosas con calma durante unas semanas o meses, asistir a fisioterapia y hasta incluso puede necesitar de una cirugía para reparar el LCM.

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