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Introducción
Si tienes la fortuna de contar con un espacio con tierra, puedes convertirlo en un jardín. Los espacios verdes con plantas son lugares sumamente relajantes, ayudan al ecosistema en general, dan belleza a tu entorno y es mucho mejor si tú mismo los creas. Sólo necesitas algunos implementos y sobre todo, mucho entusiasmo y empeño para conseguirlo. A continuación, 10 consejos que harán de tu jardín un lugar maravilloso.
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Implementos básicos para tu jardín
Como elementos sumamente básicos necesitas conseguir unas tijeras para cortar hojas y ramas, así como también una pequeña pala para remover la tierra y una manguera para riego. Si tu jardín es más grande o tienes pensado en hacer reformas más profundas, necesitarás una podadora de césped, una sierra para cortar ramas gruesas, una pala grande para sembrar, un pico, un rastrillo, e incluso invertir en un sistema de riego automático, guantes y una caseta de almacenamiento para todo lo anterior, así como para guardar fertilizantes y pesticidas.
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Elige las plantas adecuadas
Dependiendo del clima predominante en la región donde vives (caluroso, seco, húmedo, frío), selecciona el tipo de plantas para tu jardín. Una manera sencilla es acudir a un vivero local, donde te darán información completa sobre las plantas de la región, las que son más resistentes (al sol o a las plagas) y las más delicadas, así como cuándo florecen. En caso de que acudas a una tienda especializada en productos del hogar, lee bien la etiqueta de la maceta: ahí se indica si es de sombra o de sol y el tipo de riego que necesita.
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Consideraciones sobre el césped
Si bien luce muchísimo mejor un jardín con zonas tapizadas de césped, debes saber que para tenerlo siempre bello requiere de bastante agua, además de podarlo con cierta frecuencia. Puede necesitar de abono especial y no está exento a padecer de plagas. Elige una variedad resistente, si bien es más tosca, es ideal si tienes niños o mascotas. Te conviene que tenga senderos (loza o piedras) en las zonas de más tráfico para evitar que lo dañes con las pisadas.
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Atención con las plantas enfermas
Sobre todo si eres novato en la jardinería, evita elegir plantas que requieran de cuidados especiales o al comprarlas, no elijas aquellas que tengan hojas con manchas o pigmentos extraños (podrían ser hongos). Si ya las plantaste y pasado un tiempo detectas la presencia de hongos en las hojas, córtalas para evitar que se propaguen.
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¿Insecticidas? Sí, pero ecológicos
Hoy en día hay toda una variedad de insecticidas y pesticidas amigables al medio ambiente. Cuando vayas a una tienda especializada, lee las etiquetas y evita usar aquellos que incluso tienes que destruir o enterrar el recipiente una vez que se termina. Algunos son a base de capsicina o mejor aún, de la bacteria Bacillus thuringiensis: utilizada como control biológico de plagas. Por otra parte, hay plantas que repelen insectos de forma natural, como la ruda, epazote, tomillo o albahaca.
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Identifica a los insectos benéficos
Si bien los pulgones, caracoles y babosas pueden causarte estropicios, hay insectos como las mariquitas que se comen a los pulgones y hay que tenerlas siempre en el jardín. Las lombrices de tierra también son sumamente valiosas. Ambas especies puedes incluso encargarlas por Internet. Incluso te conviene tener la visita de aves que coman insectos: coloca comederos discretos o que hagan juego con la decoración de tu jardín para que mantengan a raya las posibles plagas. Su canto también alegrará ese espacio verde.
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Lo que te conviene saber sobre los árboles
¿Piensas plantar un árbol? Es una excelente idea, además de ayudar al medio ambiente, da sombra y refresca. Sólo tienes que elegirlo bien, por ejemplo, no elijas uno de raíces que se extienden mucho si tu jardín es pequeño o está muy cerca de tu casa. Algunos mudan follaje en determinadas épocas y debes estar consciente de rastrillar durante varios días las hojas que caen. Debes estar atento a plagas y plantas parásitas, así como efectuar una poda anual, sobre todo si no quieres que crezca en exceso.
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Aprovecha la humedad con el "acolchado"
También llamado "mulching", se refiere a la reutilización de los restos más resistentes, gruesos o fibrosos de la poda (hojarasca, ramas, incluso piedrecillas y paja) para usarlos triturados en la superficie que bordea las plantas y evitar escape la humedad, además sirve de ornamento. Si cuentas con una máquina trituradora, te ayudará mucho, pero si no, utiliza una herramienta afilada para trocear ese material.
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¿Fertilizantes? Utiliza una opción más natural
No tienes que gastar una fortuna en fertilizantes nitrogenados o tierra especial. Utiliza los desechos de la poda de plantas, así como de alimentos en un compostero que colocarás en un extremo del jardín. Puede ser un recipiente de plástico que vas llenando poco a poco intercalando con capas de tierra y arena, o incluso puedes cavar un agujero algo profundo y ahí arrojar los desechos con una capa de tierra, remueves cada dos o tres días, y después puedes utilizar esa tierra para tus plantas.
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Dedícale tiempo a tu jardín
Para poder disfrutar de tu jardín, necesitas tomar unos minutos diarios (o incluso un par de tardes o el fin de semana) tanto para regarlo, como para ver qué plantas necesitan de tierra, poda o riego. Es sano el ocuparte de un proyecto así, ya que ves crecer las plantas, aprendes de sus variedades y necesidades. Si eres novato comienza por plantas fáciles, y poco a poco ve emprendiendo nuevos proyectos. ¡Disfruta de tu trabajo y haz de tu jardín tu propio Edén!
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