Tomar mucha agua, ¿evita la rigidez muscular?

Escrito por owen bond | Traducido por florence e. smith
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Tomar mucha agua, ¿evita la rigidez muscular?
Tomar agua puede prevenir los calambres musculares causados por la deshidratación. (splash of water glass image by OMKAR A.V from Fotolia.com)

Un cuerpo adulto está compuesto por al menos un 70 por ciento de agua, lo que indica la importancia del agua para nuestra salud y el buen funcionamiento de nuestro cuerpo. Tomar grandes cantidades de agua, aproximadamente 8 a 10 onzas (0,2 a 0,3 litros), brinda beneficios tales como evitar y aliviar la rigidez muscular y los calambres asociados con la deshidratación. Sin embargo, la rigidez muscular puede ser resultado de distintas causas, y se requieren cambios en la dieta y en el estilo de vida para poder lidiar con la misma.

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Tono muscular normal

El músculo esquelético está compuesto por fibras musculares hechas de proteína. El objetivo principal del músculo es mover a los huesos mediante sus acoplamientos llamados tendones. Los músculos están ubicados de manera enfrentada unos con otros, lo cual implica que, para que un músculo se contraiga, el otro debe relajarse y estirarse un poco. Para un tono muscular normal y su correcto funcionamiento, se necesitan minerales, electrolitos y agua. El calcio es especialmente importante para la contracción muscular, el magnesio para la relajación, mientras que el agua es necesaria para la firmeza y el intercambio de electrolitos. La rigidez muscular ocurre por diversas causas, entre ellas la deshidratación.

Deshidratación

Aparentemente, la mayoría de los estadounidenses toman la cantidad adecuada de líquido, pero generalmente en cafés, tés, gaseosas, bebidas deportivas, cerveza y vino. Por supuesto, dichas bebidas están compuestas principalmente por agua, pero también contienen cafeína o alcohol, considerados diuréticos. Los diuréticos alteran el intercambio de agua y electrolitos en los riñones, de modo que se absorbe menos agua y se secreta más en forma de orina. El uso crónico de diuréticos conlleva a la deshidratación, que, según "Fluidos , electrolitos y su aplicación clínica" (“Fluids and Electrolytes with Clinical Application”) se define como una reducción de al menos un 5 % de los fluidos corporales. Se considera deshidratación moderada a la pérdida de hasta un 10 % de agua, mientras que una reducción de entre 10 y 15 % es considerada deshidratación grave y emergencia médica. La rigidez muscular o los calambres de los músculos principales de las piernas son los primeros síntomas de la deshidratación, que pueden evitarse o combatirse reduciendo el consumo de diuréticos y tomando grandes cantidades de agua.

Otras causas de rigidez muscular

Según "Aspectos bioquímicos, fisiológicos y moleculares de la nutrición humana" (“Biochemical, Physiological and Molecular Aspects of Human Nutrition”) , aunque la deshidratación leve es una causa relativamente común de rigidez muscular y calambres, especialmente en los climas cálidos, la fatiga muscular como resultado de estrés o demasiado ejercicio es aún más normal. Al igual que las personas estresadas, los atletas suelen padecer la rigidez muscular. La rigidez por causa del estrés suele sentirse en la parte superior de los hombros, en el cuello y la mandíbula. Los músculos crónicamente rígidos pierden su flexibilidad y pueden doler al tacto. La deficiencia de minerales, especialmente de magnesio, puede dar lugar a la rigidez muscular, convulsiones y quizás el síndrome de piernas inquietas durante la noche. La falta de electrolitos, tales como el sodio, interfiere con la conductividad de los nervios a las fibras musculares, lo cual causa rigidez y espasmos. La baja circulación sanguínea impide que los minerales, electrolitos y el agua lleguen a los músculos, lo que puede causar distintos síntomas. Entre otras condiciones que pueden causar la rigidez muscular se encuentran el embarazo, la diabetes, las infecciones, y un calzado que no ajusta bien.

Sugerencias

Independientemente de la rigidez muscular, una estrategia saludable es reducir el consumo de alcohol y cafeína y aumentar el consumo de agua. Si tomando estas precauciones no puedes evita padecer rigidez muscular, el próximo paso es aumentar el consumo de minerales y electrolitos. Comer bananas y agregar sal marina a tu comida puede ser útil. Si aún así sufres rigidez muscular, puedes probar haciendo ejercicios livianos, estirando y masajeándote. En caso contrario, debes considerar consultar a un médico profesional.

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