Trastornos autoinmunes con debilidad en las extremidades después del ejercicio

Escrito por jan millehan | Traducido por vanina frickel
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Trastornos autoinmunes con debilidad en las extremidades después del ejercicio
Algunos trastornos autoinmunes causan debilidad en las extremidades después de hacer ejercicio. (Stockbyte/Stockbyte/Getty Images)

Una enfermedad autoinmune, en la cual el sistema inmunológico ataca a sus propios tejidos, puede afectar las articulaciones, músculos, células, nervios, glándulas y órganos. El ejercicio es vital para construir y mantener los músculos fuertes. Sin embargo, puedes experimentar debilidad muscular en las extremidades inmediatamente después de una sesión de ejercicio, especialmente si sufres de alguna enfermedad autoinmune. Si tienes una enfermedad autoinmune, consulta a tu médico con respecto a las recomendaciones de ejercicios específicos.

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Trastornos autoinmunes

Una enfermedad autoinmune es el resultado de un mal funcionamiento en el sistema inmune que hace que se identifique erróneamente y crea anticuerpos para atacar a sus propias células y tejidos. El daño resultante produce enfermedades autoinmunes, como la esclerosis múltiple y síndrome de Guillian-Barre, que afectan la función nerviosa y producen debilidad muscular. Otras enfermedades autoinmunes que pueden causar debilidad o fatiga incluyen la artritis reumatoide, que afecta a las articulaciones, y el lupus, que puede atacar tanto a las articulaciones como a los órganos. Las enfermedades inflamatorias intestinales, así como las que afectan a la glándula tiroides, también pueden dar lugar a extremidades cansadas o débiles. Los ejercicios que fortalecen y flexibilizan los músculos, pueden ayudar a reducir la debilidad muscular. Si sufres de artritis reumatoide, así como de otras enfermedades autoinmunes, los ejercicios de movimientos, el levantamiento de pesas, los ejercicios aeróbicos, como caminar, nadar y montar en bicicleta estática, como así también el uso de una caminadora elíptica, pueden ayudarte a mejorar la fuerza muscular y ​​la flexibilidad de las articulaciones.

Miastenia Gravis

La miastenia gravis, una enfermedad neuromuscular que impide o destruye la comunicación entre los nervios y los músculos, puede afectar a cualquier músculo del cuerpo, incluidos los de la cara, de los ojos, del cuello y la garganta, así como los de los brazos y las piernas. La miastenia gravis es más frecuente en mujeres menores de 40 años y hombres mayores de 60 años, de acuerdo con MayoClinic.com. Un informe publicado en noviembre de 2007 por la revista "Archivos de Medicina Física y Rehabilitación" evaluaron los estudios científicos que observaron los efectos de las terapias de ejercicios para mejorar la fuerza muscular en pacientes con enfermedades neuromusculares. Los investigadores descubrieron que las actividades de fortalecimiento, tales como levantamiento de pesas, combinados con actividades aeróbicas tienen probabilidades de ser eficaces. Además, los ejercicios aeróbicos y ejercicios de respiración, específicamente en pacientes con miastenia gravis, mostraron indicios de eficacia.

Esclerosis Múltiple y Síndrome de Guillian-Barre

La esclerosis múltiple y el síndrome de Guillain-Barre, ambos trastornos autoinmunes progresivos que atacan la cubierta que protege los nervios en el cerebro y la médula espinal, pueden producir síntomas similares, incluyendo debilidad muscular, fatiga y pérdida de la coordinación, así como problemas de hormigueo y visión. De acuerdo con la Universidad de Maryland Medical Center, la esclerosis múltiple generalmente afecta más a mujeres que a hombres, y generalmente aparece entre las edades de 20 y 40 años. Si tienes esclerosis múltiple leve a moderada, los ejercicios aeróbicos, como caminar y nadar, así como actividades de estiramiento, pueden aumentar tu fuerza muscular y la flexibilidad. El sindrome de Guillian-Barré ocurre en ambos sexos entre las edades de 30 y 50 años. Después de que se inicia la recuperación de este síndrome, realiza ejercicios de piso asistidos, tales como levantar las piernas, y poco a poco pasa a realizar ejercicios que impliquen el uso de pesas por tu cuenta. Caminar y andar en bicicletas estacionarias también puede fortalecer los músculos debilitados por Guillian-Barré.

Enfermedades tiroideas autoinmunes

Las enfermedades tiroideas autoinmunes, afectan la producción de las hormonas tiroideas, las cuales juegan un papel vital en el metabolismo del cuerpo, pueden producir fatiga muscular en los brazos y las piernas después del ejercicio y en otros momentos. La enfermedad de Graves es la causa más común de hipertiroidismo, o exceso de hormonas tiroideas. Esta enfermedad autoinmune se produce con frecuencia en las mujeres mayores de 20 años y puede resultar en síntomas, como la ansiedad y la pérdida de peso. Por el contrario, la enfermedad de Hashimoto suele causar hipotiroidismo o la baja producción de la hormona tiroidea, y suele aparecer en mujeres de mediana edad y personas con antecedentes de enfermedad tiroidea. Esta enfermedad autoinmune puede producir síntomas tales como aumento de peso, piel seca y la rigidez articular. Si sufres de un trastorno en la tiroides, los ejercicios con bandas de resistencia o pesas en los brazos o las piernas, junto con ejercicios de estiramiento, podrían ayudarte a reforzar y aumentar la flexibilidad de los músculos debilitados.

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