Tratamiento de quiste óseo

Escrito por kristeen cherney | Traducido por fernando rosas
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Tratamiento de quiste óseo
Los quistes óseos se producen comunmente en poblaciones jóvenes. (x-ray of bones image by Tammy Mobley from Fotolia.com)

Hay dos tipos de quistes óseos: unicamerales y aneurismáticos. Ambos son benignos y se producen en personas menores de 20 años, según la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos (AAOS, por sus siglas en inglés). Cada tipo de quiste óseo se trata con diferentes métodos. Los quistes óseos aneurismáticos y unicamerales no son potencialmente mortales, pero pueden causar complicaciones si no se tratan.

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Quistes óseos unicamerales

Los quistes óseos simples o unicamerales se encuentran en un solo lugar en un hueso. La AAOS dice que el hueso del muslo y del brazo superior son los lugares más comunes en que aparecen quistes óseos. La mayoría de personas con estos quistes no experimentan ningún síntoma. En algunos casos se produce dolor e hinchazón.

Los tratamientos no quirúrgicos para los quistes óseos unicamerales implican repetidas radiografías en los individuos que no experimentan ningún síntoma. De hecho en estos casos el quiste se encuentra a menudo por accidente, a través de una toma de rayos X para diagnosticar otra enfermedad. La extirpación quirúrgica de un quiste óseo unicameral es necesaria si se vuelve especialmente dolorosa, o el área del hueso comienza a diluirse. El adelgazamiento del hueso causa finalmente la ruptura. Durante la cirugía, el médico raspa el hueso, dejando un agujero. Es probable que recibas una pieza de sangre donada como reemplazo. Si el quiste no está en una etapa o ubicación comprometedora, el cirujano puede drenar el quiste o inyectarlo con un esteroide.

Quistes óseos aneurismáticos

Los quistes óseos aneurismáticos hacen que el hueso afectado se expanda, lo que provoca hinchazón y dolor. De acuerdo con el Children’s Hospital of Boston, los huesos más vulnerables son los de las rodillas y las vértebras. Existe el peligro de que puedas perder una cantidad excesiva de sangre durante el tratamiento de los quistes óseos aneurismáticos. Para evitar que esto ocurra, el médico puede bloquear los vasos sanguíneos dentro del quiste.

Una vez que el riesgo de sangrado excesivo se evita, tu quiste óseo aneurismático será tratado de cuatro maneras diferentes. El tratamiento más común, según el Children’s Hospital of Boston, es una operación que se llama legrado, o injerto óseo. Durante este procedimiento, el quiste óseo aneurismático se raspa del hueso con un instrumento en forma de cuchara llamado cureta. Luego se llena el agujero resultante con un trozo de hueso de un donante.

La crioterapia se utiliza si hay una posibilidad de que el quiste óseo aneurismático se reconstruya. Durante este procedimiento, el quiste se congela quirúrgicamente. Los efectos secundarios pueden incluir lesiones nerviosas y fracturas óseas.

En algunos casos, el quiste aneurismático crece tan grande que el cirujano extirpará el hueso en particular. Sin embargo, sólo huesos prescindibles, como las costillas, son considerados para eliminación.

La radioterapia se utiliza sólo cuando otros métodos de tratamiento no funcionan. Una máquina que emite rayos de alta energía se utiliza directamente para matar las células de un quiste óseo aneurismático.

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