Cómo tratar el nervio ciático después de una cirugía de espalda.

Escrito por ts jordan | Traducido por ehow contributor
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Según lo informa Spine-Health.com, sitio web sobre la salud de la columna vertebral, el nervio ciático es un nervio que recorre la parte inferior de tu espalda, pasa por tus glúteos y baja por la parte posterior de tus piernas. Este nervio puede comprimirse luego de una intervención quirúrgica o lesión y desarrollar síntomas tales como dolor localizado en la pierna, hormigueo crónico, debilidad o entumecimiento de las zonas afectadas. Afortunadamente, esta condición puede mejorar con la ayuda de simples técnicas de estiramiento.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

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Necesitarás

  • Una colchoneta para ejercitar (opcional)
  • Una toalla

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Instrucciones

  1. 1

    Acuéstate de espaldas y realiza un simple ejercicio de estiramiento llevando las rodillas hacia tu pecho para aliviar el dolor postquirúrgico del nervio ciático. Sencillamente sujeta la parte inferior de la pierna afectada con ambos brazos, con la rodilla hacia arriba, y apriétala contra tu pecho. Mantén estirado entre 10 y 20 segundos, repite las veces que sea necesario para aliviar los síntomas de la ciática.

  2. 2

    Continúa en la misma posición y realiza un cruce de rodillas para estirar aún más la zona afectada. Comienza por recostarte, con tus pies ubicados de forma plana sobre el piso y la rodilla flexionada en un ángulo de 45 grados. Cruza una pierna sobre la otra (comienza cruzando la pierna derecha sobre la izquierda) y empuja ambas piernas hacia el lado derecho. Aumenta lentamente la presión para evitar empeorar los músculos afectados. Mantén la posición de estiramiento entre 15 y 30 segundos antes de cambiar de pierna, luego repite con la pierna opuesta.

  3. 3

    Estira los tendones de la corva para reducir aun más el dolor y los síntomas de la ciática. Ubícate en el piso con los pies rectos frente a ti. Toma ambos extremos de la toalla y envuelve el arco del pie que corresponde al lado afectado. Recuéstate y usa la toalla para levantar lentamente tu pierna hacia el techo hasta que sientas un estiramiento, suave o moderado, en los tendones de la corva. Mantén la posición entre 10 y 15 segundos, repite las veces que sea necesario para aliviar los síntomas.

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