Cómo tratar la visión borrosa

Escrito por gwynita leggington | Traducido por carolina speroni
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Cómo tratar la visión borrosa
La visión borrosa es una pérdida de la agudeza de la visión en la que una persona tiene dificultad para ver los pequeños detalles. (Comstock/Comstock/Getty Images)

La visión borrosa (también conocida como trastorno de la visión y problemas de visión) es una pérdida de la agudeza de la visión en la que una persona tiene dificultad para ver los pequeños detalles. Esto puede deberse a una serie de razones diferentes, tales como enfermedad ocular, envejecimiento, lesión ocular, fatiga, la exposición excesiva al exterior, los problemas de salud y medicamentos (como los antihistamínicos, algunas pastillas para la hipertensión, anticolinérgicos, fenotiazinas y medicamentos para la malaria). Si no se trata, puede conducir a un daño permanente en los ojos. Por lo tanto, debes visitar a un médico tan pronto como notes cualquier cambio en tu visión. Afortunadamente, hay varias opciones de tratamiento para la visión borrosa.

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Instrucciones

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    Visita a un profesional médico tan pronto como comiences a experimentar visión borrosa. Debes consultar a un médico primero, porque él puede darte una evaluación médica completa y un examen, y descartar la existencia de posibles enfermedades como la diabetes. El médico también debe recoger una muestra de sangre y una muestra de orina y enviarlas al laboratorio para su análisis. Deberías tener los resultados de la prueba al cabo de una semana.

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    Haz una cita con un optometrista. Un optometrista diagnostica problemas en los ojos y prescribe lentes. Su médico puede determinar si tienes un aumento en la presión del ojo, una infección e inflamación ocular o enfermedades como cataratas, presbicia o glaucoma.

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    Completa las pruebas de visión necesarias. El optometrista revisará tu visión, movimientos oculares, la retina, la presión ocular y las pupilas. Te puede dar pruebas específicas del ojo tales como el examen con lámpara de división, las pruebas de refracción y la tonometría. Es posible que tengas que someterte a pruebas adicionales si es necesario.

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    Revisa tus opciones de tratamiento con el médico. Dependiendo de los resultados de las pruebas, es posible que necesites anteojos recetados (o una receta diferente si ya estás usando lentes), medicamentos o cirugía correctiva. Tu médico también puede tener que consultar a un oftalmólogo (alguien que trata las enfermedades que afectan a los ojos). Tu médico puede hablarte de las ventajas, desventajas, riesgos y beneficios de cada opción de tratamiento.

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    Vuelve a tu oftalmólogo para una visita de seguimiento. Deberías ver a tu optometrista u oftalmólogo una vez más, dentro de las 6 a 8 semanas o antes. Depende de tu situación y las opciones de tratamiento, pero definitivamente debes regresar para una evaluación de seguimiento. Asegúrate de llamar a tu oftalmólogo si notas cualquier cambio adicional en tu visión o si padeces cualquier enrojecimiento, inflamación o dolor en los ojos.

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