La tierra de jardín es adecuada para que crezcan cosas, pero no tiene lugar en tus macetas de plantas de interiores. Utilízala en lugares cerrados y la tierra del jardín se pondrá dura. Las plantas de interiores no pueden crecer en tierra que parezca cemento. Ellas necesitan suficiente drenaje y aireación. Por no mencionar que llenar con tierra sus raíces puede hacer que crezcan libremente. Las plantas de interiores también necesitan nutrientes para que crezcan saludables y fuertes. Con algunos materiales, puedes fácilmente fabricar tu propia tierra para plantas de interiores.
- Nivel de dificultad:
- Fácil
Instrucciones
Necesitarás
- Termómetro de carne
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1
Mezcla dos cuartos de arena limpia, mantillo y musgo esfagno en un balde. Mezcla 1/2 taza de carbón vegetal y 1/2 taza de perlita.
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2
Agrega suficiente agua para hacer que la tierra de la planta de interior se humedezca. Coloca la tierra dentro de una fuente de horno vieja y grande. Nivela la misma de modo tal que la tierra quede con una distancia no mayor a 10,16 centímetros de profundidad. En caso contrario, divídela en dos fuentes.
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3
Precalienta el horno a 80 °C. Adhiere una patata en el centro de la fuente. Debería cubrirse completamente con tierra. Cubre la fuente, asegurándola con una lámina de aluminio.
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4
Haz un pequeño agujero hacia el centro de la lámina, pero lejos de la patata. Coloca un termómetro para carne a través del agujero y dentro de la tierra.
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5
Coloca la fuente con la tierra en el horno. Cuando el termómetro para la carne alcance una temperatura de 80 °C, coloca el reloj del horno durante 30 minutos.
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6
Quita la fuente y controla la patata. Si está cocida, significa que el calor del horno pasó a través de la tierra de manera exitosa. Tu tierra para plantas de interiores está ahora esterilizada. Deja que se enfríe antes de usarla.
Referencias
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