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Cómo limpiar biberones con cloro

El uso de cloro para limpiar biberones es una forma de remover gérmenes y prevenir la propagación de enfermedades. Es importante ser precavido al utilizarlo porque es altamente corrosivo y puede disolver algunos plásticos. Se pueden lavar los biberones con cloro regularmente para esterilizarlos y para quitar las manchas de la leche de fórmula o del jugo. Tanto los biberones de plástico como los de vidrio se pueden limpiar con cloro.

Instrucciones

  1. Lava los biberones de plástico o de vidrio a fondo, utilizando agua caliente y detergente. Antes de comenzar, asegúrate de enjuagarlos completamente porque una capa de película jabonosa puede interferir con la acción del cloro.

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  2. Deja que los biberones se sequen a temperatura ambiente. Usa un escurreplatos o un secador de biberones para que la humedad se vaya sin condensarse en los costados. Aprovecha este momento para preparar la solución de cloro.

  3. Llena un fregadero o una parte de un fregadero doble con agua fría. Uno promedio cuenta con una capacidad de 2 a 3 galones de agua; por lo tanto, la cantidad de cloro que utilices dependerá del tamaño de éste. Una tapa de cloro se diluye apropiadamente en un galón de agua; entonces usa de 2 a 3 tapas para un lavaplatos de tamaño promedio.

  4. Utiliza guantes para colocar cada biberón en la solución de cloro. Puedes colocar varios al mismo tiempo. Sumérgelos y deja que se llenen. Lee la etiqueta antes de realizar este proceso ya que algunas tetinas no pueden estar en contacto con la lejía. Las válvulas anticólicos y las tapas se pueden esterilizar con cloro, usando el mismo método que en los biberones.

  5. Deja en remojo los biberones por más de 10 minutos. Sácalos del agua con cloro y déjalos secar a temperatura ambiente. No enjuagues el cloro. Las impurezas en el agua pueden albergar bacterias y producir enfermedades e infecciones. Si el cloro se diluye correctamente, éste se secará y no dejará olor ni residuos.

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Consejos

  • Limpia los biberones con cloro al menos una vez por semana y diariamente cuando el bebé u otro miembro de la familia esté enfermo. Almacena los biberones en un lugar fresco y seco.

Advertencias

  • El agua caliente provoca que el cloro descargue átomos de carbón más rápido, volviéndolo inactivo después de un período corto de tiempo. Además, es más propensa a dañar tu piel.

Necesitarás

  • Cloro
  • Un fregadero lleno de agua fría
  • Guantes para lavar los platos
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