DESCUBRIR
×

Cómo funciona la bola de naftalina

Actualizado 21 febrero, 2017
Moth image by pioregur from Fotolia.com

El proceso

Las bolas de alcanfor son esas cosas de olor raro que generalmente se encuentran en un envase plástico y cuelgan de un armario para ahuyentar polillas y lepismas. Las primeras se hacían de naftalina, que es un hidrocarburo cristalino y sólido. Tiene un olor acre y es inflamable, una de las razones por las que ya no se usa para hacer bolas de alcanfor.

1,4-diclorobenceno

1,4-diclorobenceno reemplazó a la naftalina como ingrediente. Es un compuesto orgánico sin color con un aroma similar al alcanfor. Tanto la naftalina como el 1,4-diclorobenceno tienen olores fuertes y desagradables. Ambos ayudan a matar polillas y sus larvas por los vapores potentes del químico. El 1,4-diclorobenceno y la naftalina son sólidos que subliman a un gas tóxico para las polillas.

Vapores tóxicos

Para funcionar, las bolas de alcanfor se encierran con la ropa, permitiendo que los vapores se acumulen y maten las polillas o larvas. Antes de usar la ropa, la tela debe airearse. Esto es muy importante para los niños que son especialmente vulnerables a los vapores. Las bolas de alcanfor son un carcinógeno, y sus vapores no deberían ser inhalados por humanos ni mascotas, ya que pueden ser mortales.

Las habitaciones mal ventiladas donde se usan las bolas de alcanfor pueden ser especialmente peligrosas. La exposición extendida a los vapores de las bolas de alcanfor pueden llevar a irritación de la garganta, nariz y pulmones, junto con dolores de cabeza y confusión, así como depresión o irritación. La exposición a largo plazo puede llevar a falla hepática o renal.

Contras

¿La cura es peor que la enfermedad? Ésta es una pregunta que uno puede hacerse al usar bolas de alcanfor para repeler pestes. Aunque las polillas se alimentan de la ropa, ¿qué daño pueden causar las bolas de alcanfor? La fragancia acre y dominante de las bolas de alcanfor o naftalina puede mantenerse como un aroma persistente y difícil de sacar. Si los niños o mascotas tienen contacto con la sustancia, al tocarla, ingerirla o inhalarla, las consecuencias pueden ser mortales. Si se ingieren, las bolas de alcanfor venenosas pueden causar convulsiones después de una hora.