Cómo mantener blanca la gipsófila seca

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La gipsófila es una flor delicada que se usa a menudo en ramos, ramilletes y otro tipo de arreglos florales. La flor puede ser de color blanca o variedades de rosa. La gipsófila blanca se usa a menudo como relleno en arreglos florales y en las decoraciones navideñas, ya que da un aspecto nevado a la decoración de estas festividades. Puedes preservar el color blanco de la gipsófila si preparas adecuadamente la flor antes de usarla.

Paso 1

Coloca papel de periódico en tu superficie de trabajo para protegerla.

Paso 2

Agita bien el envase de sellador en aerosol. Hay diferentes tipos de selladores en tiendas de floristería, artesanías o pasatiempos.

Paso 3

Sostén un ramo de gipsófilas en tu mano no dominante sobre el papel de periódico.

Paso 4

Rocía ligeramente el sellador sobre las flores de la gipsófila. Rota el ramo para cubrir todas las flores. Esto sella las flores secas y quebradizas, protegiéndolas de las partículas de polvo y haciéndolas menos frágiles.

Paso 5

Coloca el ramo en un frasco o florero de vidrio para que se seque. Cuando los ramos estén secos, estarán listos para usar.

Paso 6

Coloca las gipsófilas y otras flores secas en una zona alejada de la luz solar directa. El sol hace que las flores secas se decoloren.

Paso 7

Quita el polvo de las gipsófilas y las otras flores secas del arreglo periódicamente con un secador de cabello a temperatura baja o con aire frío. También puedes hacerlo con aire enlatado un plumero. Evitar que el polvo se acumule en las flores hace que luzcan blancas por más tiempo. Desempolva las flores al menos una vez al mes, o más si en tu casa hay mucho polvo.

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