Soluciones de pintura para una chimenea de ladrillos obsoleta que no funciona

Hemera Technologies/PhotoObjects.net/Getty Images

Las chimeneas antiguas son tan encantadoras que proporcionan calidez, elegancia y personalidad a una habitación, a menos que estén viejas, desmoronadas y sucias o no funcionen. Tómate el tiempo de restaurar una chimenea para añadir personalidad y estilo a tu hogar. Este proyecto es ideal para un fin de semana largo.

Paso 1

Limpia la chimenea con una escoba y una pala para recoger basura. Extrae los desechos, la madera vieja, las cenizas y el hollín. Aspira el remanente de polvo y deséchalo en una bolsa de inmediato.

Paso 2

Determina si la chimenea permanecerá abierta y en desuso o si cubrirás la entrada con ladrillos. Opta por dejar la chimenea abierta si quieres lograr una buena ambientación, siempre y cuando sea seguro.

Paso 3

Repara o reemplaza los ladrillos rotos o el mortero antes de pintar.

Paso 4

Pinta los ladrillos con una pintura base oleosa para evitar que el hollín se filtre a través de la pintura. Proporciona un acabado liso que admita capas adicionales de pintura. Como no usarás la chimenea, pinta también la parte interna. De este modo, la apariencia final será más prolija. Asegúrate de trabajar en un lugar bien ventilado.

Paso 5

Pinta los ladrillos de blanco o de un color que combine con la habitación, con un rodillo y una brocha según sea necesario. Como los ladrillos son porosos, deberás aplicar varias capas de pintura.

Paso 6

Termina con una capa final de sellador para proteger la pintura.

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