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Cómo cultivar un ciruelo a partir de un carozo

Actualizado 21 febrero, 2017

Los ciruelos, al igual que muchos otros árboles frutales, no son usualmente propagados por semilla; en cambio, las variedades conocidas son injertadas en rizomas saludables. Eso no significa que no puedas comenzar uno a partir de un carozo, simplemente quiere decir que el árbol resultante puede que no produzca frutas comestibles. Obtener un ciruelo a partir de un carozo puede ser una maravillosa lección de cultivo de plantas para los niños o simplemente un proyecto divertido para los meses fríos de invierno en los que no puedes trabajar al aire libre.

Instrucciones

  1. Extrae el carozo de la ciruela y sácale la pulpa que le haya quedado. Lávalo con agua templada y frótalo con un cepillo de cerdas suaves. Mezcla partes iguales de turba y vermiculita y llena con ellas una bolsa plástica para almacenamiento que pueda volver a cerrarse herméticamente. Riega la mezcla para humedecerla, pero no al punto de empaparla.

  2. Coloca el carozo en la mezcla y cierra la bolsa. Lleva la bolsa al refrigerador entre 6 y 8 semanas para romper la inactividad y estimular el crecimiento. Observa las señales de crecimiento. Retira el carozo inmediatamente si comienza a brotar antes del período de 6 a 8 semanas.

  3. Planta el carozo a una profundidad de dos pulgadas a un medio de cultivo compuesto por una medida de tierra para macetas y una medida de vermiculita. Riégalo bien. Lleva el carozo a una ventana soleada para estimular un nuevo crecimiento. Mantén el suelo con humedad uniforme, pero no empapado. Transplanta la planta cuando la maceta le quede pequeña.

  4. Elige un lugar donde colocar el ciruelo en primavera, cuando el peligro de heladas haya pasado. Elige un lugar que reciba por lo menos 6 horas de luz solar directa por día. Prepara el suelo usando una pala a una profundidad de 12 pulgadas para aflojarlo. Quita las rocas o cualquier desecho y mezcla abono bien descompuesto con el suelo existente. Coloca la plántula de ciruelo a la profunidad original y endurece el suelo alrededor del tallo. Riega bien y mantén el suelo uniformemente húmedo hasta que la plántula se establezca bien.

Advertencias

  • La fruta resultante de este ciruelo puede ser muy diferente a la fruta original y puede que no sea comestible; sin embargo, existe la posibilidad de obtener una interesante variedad comestible. Haz una prueba de sabor para determinar si la fruta puede comerse.

Necesitarás

  • Un carozo de ciruela
  • Un bolsa de plástico para almacenamiento
  • Turba
  • Vermiculita
  • Macetas
  • Abono
  • Una pala