¿Por qué los perros comen heces de gato?

Escrito por elizabeth tumbarello | Traducido por eduardo moguel
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¿Por qué los perros comen heces de gato?
(Dog image by yellowj from Fotolia.com)

Tener una caja de arena que nunca debe ser limpiada suena como el sueño de todo dueño de gatos. Pero descubrir a Fido con la boca llena de heces de gato es la pesadilla de cualquier dueño de perros. Coprofagia, o ingestión deliberada de materia fecal, es un problema que casi todos los dueños de perros enfrentaran en algún momento, especialmente si hay gatos en la casa. Puede existir una razón para este comportamiento, o varias, dependiendo de las circunstancias individuales de cada perro.

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Nutrientes

Una de las razones principales por las cuales los perros comen materia fecal de la caja de arena es que contiene una buena cantidad de proteínas sin digerir. Los humanos y los perros pueden usar tanto proteínas como carbohidrátos como fuentes de energía. Los gatos no pueden usar nutrientes que no sean proteínas como formas de energía, por lo que su dieta debe ser alta en éstas. Para digerir estas proteínas, los gatos deben tener 10 aminoácidos esenciales. Si carece de alguno de éstos, una porción de las proteínas no será digerida. Habrá proteínas extra en la materia fecal canina si el gato consume más proteínas de las que gasta en energía.

Los perros pueden encontrar estas proteínas extra atractivas porque no reciben las suficientes en sus dietas, o simplemente verlas como una "golosina" extra.

Instinto

Si encuentras a tu perro comiendo heces de gato, puede que lo esté haciendo por instinto. Los perros, que descienden de los lobos, están predispuestos a la limpieza. Los lobos, y las madres perro, comerán la materia fecal de sus cachorros para mantener la madriguera limpia. Puede que el perro actúe por instinto, tratando de mantener la casa, o lo que considera su madriguera, limpia. Este comportamiento surge del deseo de mantener seguros a los compañeros de madriguera y a otros perros más débiles. Si la materia fecal se deja tirada en el bosque, otros animales pueden seguir el rastro y encontrar la madriguera.

Comportamiento aprendido

Tu perro ve que recoges las heces regularmente, ya sea las suyas o las de tu gato. Tu perro podría estar imitándote. Este comportamiento, conocido como comportamiento alelomimético, es que tu perro está tratando de hacer las mismas cosas que tú. Esto es particularmente cierto si has entrenado a tu perro para verte como el "líder de la manada" dentro de la casa. Tu canino te ve recogiendo materia fecal y trata de realizar la misma tarea para disminuir la carga del líder de la manada.

Causas psicológicas

Si los perros no tienen un gasto de energía adecuado, puede que se metan en cosas que desearías que no hicieran. La basura es un ejemplo, y también la caja de arena. Cuando los perros están ansiosos o aburridos, instintivamente mascarán objetos. La textura de las heces de gato puede parecerles atractiva para liberar tensión, o puede recordarles la textura del alimento para perros húmedo.

También comerán los restos del gato si siente que al hacerlo, evitará que él o el gato sean regañados. Los perros que han sido castigados severamente por accidentes dentro de casa, pueden, ocasionalmente, comer sus propias heces o las del gato.

Causas físicas y médicas

Un perro puede comer heces de gato como señal de hambre. Si tu perro no recibe los nutrientes suficientes, puede empezar a buscar sustitutos para encontrar los que necesita. Este comportamiento también puede indicar parásitos intestinales, que absorben los nutrientes de tu perro cuando éste digiere, llevándole a buscar la caja de arena como fuente adicional de nutrientes esenciales.

Pica, una condición caracterizada por ingerir artículos no comestibles, es otra causa médica que podría hacer que tu perro vaya a la caja de arena en busca de un bocado. El hartazgo, otra condición que provoca que tu perro coma más de lo necesario, también puede ser la causa.

Soluciones

Observa cuando tu perro vaya a la caja de arena. ¿Lo hace después de comidas o cuándo su tazón está vacío? ¿Hay algún otro signo de qué algo anda mal? ¿Lo hace sólo cuando estás fuera de casa? Haz un lista de la hora y las circunstancias en las que ocurre. Puede que debas consultar con un veterinario, entrenador de perros o experto en comportamiento canino para determinar si algún problema médico o psicológico más profundo es la causa del problema y te ayudará a desarrollar un plan para prevenir o eliminar esta problemática conducta.

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