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Cómo sembrar y cultivar maíz

Actualizado 21 febrero, 2017

El maíz es un vegetal apreciado por mucha gente y es rico en nutrientes como vitamina C, hidratos de carbono y proteína. Sembrar y cultivar maíz requiere un poco de paciencia y mucho espacio. Esta especie puede crecer en muchos climas, pero prospera con el calor del verano, con temperaturas superiores a 65 ºF (18 ºC).

Instrucciones

Jupiterimages/Photos.com/Getty Images
  1. Elige una zona que reciba entre seis y ocho horas diarias de luz solar directa. El maíz precisa mucha luz para crecer.

  2. Prepara el suelo. El terreno debe tener un drenaje adecuado. La mejor tasa de crecimiento se obtiene con un pH de 6,0 a 6,5. Trabaja la parte elegida de tierra a una profundidad de 6 pulgadas (15 cm). Diseña una forma cuadrada o rectangular. El maíz es polinizado por el viento, así que este diseño maximiza la polinización.

  3. Siembra las semillas 10 días a dos semanas después de la última helada esperada. Si siembras muy temprano, corres el riesgo de que el frío mate a las plántulas.

  4. Realiza hoyos de 1 pulgada (2,5 cm) de profundidad para suelos pesados y de 2 pulgadas (5 cm) o menos en suelos arenosos. Haz hileras rectas que estén separadas entre sí por 2 o 3 pies (60 a 90 cm). Esta distancia le da lugar a las raíces para crecer. Crea al menos cuatro hileras; el maíz es polinizado por el viento y un patrón cuadrado o rectangular de cultivo asegura una polinización adecuada.

  5. Coloca cinco o seis semillas en cada hoyo. Cúbrelas con tierra.

  6. Riega el terreno después de haber sembrado todas las semillas y aplica un fertilizante rico en nitrógeno. El maíz precisa mucha cantidad de este nutriente para crecer y producir bien. Aplica también compostaje.

  7. Cuando los tallos tengan unas 6 pulgadas (15 cm) de altura, crea un montículo de tierra a su alrededor. Esto mantendrá a las raíces frías y ayudará a anclar el tallo al suelo.

  8. Cosecha el maíz cuando la planta esté madura. Las mazorcas deben estar llenas y las barbas marrones y crujientes. Si perforas una semilla, saldrá una sustancia lechosa. El extremo de la mazorca debe ser romo, no puntiagudo.

Necesitarás

  • Semillas de maíz
  • Un cultivador
  • Fertilizante