Cómo domesticar a un zorro

Tom Brakefield/Stockbyte/Getty Images

La domesticación se caracteriza por cambios físicos y psicológicos que sufre una especie animal para que se adapte a vivir con humanos. Aunque un solo zorro se pueda amansar y acostumbrar a vivir con la gente, la domesticación es algo que se da a un grupo de zorros. El científico ruso Dmitri Belyaev es reconocido por sus primeros estudios sobre la domesticación del zorro plateado. Su trabajo aclaró que un animal debe someterse a cambios genéticos para domesticarlos por completo y, como resultado, los animales domesticados lucen distintos a sus parientes salvajes.

Domesticación de un zorro

Paso 1

Selecciona zorros para reproducción que muestren poco miedo hacia los humanos. Dmitri Belyaev demostró que el factor más importante en la domesticación de zorros es la distancia máxima. Ésta es una medida para calcular la aproximación a la que un humano debe estar del animal antes de atraparlo. Elige los zorros que permitan a los humanos a acercarse a ellos antes de escapar o mostrar signos de agresión.

Paso 2

Atrapa a los zorros a mano. Dales alimento embotellado y contrólalos con frecuencia. Esto les permite socializar con la gente y pasar menos tiempo con otros zorros. Esta aproximación ayudará a amansar más al zorro. Aunque la docilidad como resultado del planteamiento no es un trato genético que se puede pasar de una generación a otra, hará más fácil el control y la convivencia con los zorros.

Paso 3

Aparea a los zorros que muestren la distancia máxima más baja. Sigue repitiendo este proceso con cada generación subsecuente de zorros. Aproximadamente en la décima generación la apariencia de los zorros comenzará a cambiar. Es posible que les salgan manchas, que tengan las orejas caídas y ojos más grandes. Este proceso se conoce como neotenización y se da junto con la domesticación.

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