Problemas ecológicos en el bioma de la pradera africana

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Existen praderas en casi todos los continentes. Algunas son templadas y están bordeadas por árboles y otras son sabanas, pero todas se enfrentan a los mismos problemas ecológicos. En África, estos vienen de los fenómenos naturales, la ocupación humana y la interrupción de los ecosistemas naturales, que ha tenido lugar en los pastizales durante años.

Lluvias irregulares

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Los pastos de la sabana, y por lo tanto los animales que viven ahí, dependen de la lluvia regular para su supervivencia. La mayoría de las praderas tienen una época seca y una lluviosa, que ocurren con algo de regularidad de año en año. Durante la temporada seca, muchas plantas se marchitan y mueren sobre el suelo, para volver a crecer de las raíces cuando llegue la lluvia. Los animales como las cebras y los antílopes incrementan su ciclo reproductivo alrededor de éstas, para poder tener sus crías en el comienzo de la temporada y así asegurar que haya suficiente alimento para los animales adultos y para los jóvenes. Si las lluvias no llegan, o no son tan pesadas como es usual, esto puede provocar que la comida escasee y puede dar como resultado la muerte de la fauna que habita en estas praderas.

Salud del suelo

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Los suelos de las praderas son generalmente fértiles, soportando una miríada de diferentes tipos de plantas, que a cambio alimentan a los animales que viven ahí. La salud del suelo depende de los nutrientes que son suministrados por las lluvias y los desbordes de los ríos. En las praderas de la sabana de África, la mayoría de las áreas son fértiles alrededor de éstas valiosas fuentes de agua. Sin embargo, su contra, es que éstas son las que con mayor frecuencia se convierte en tierras agrícolas, y los cultivos continuos pueden disminuir rápidamente sus nutrientes.

Con el desarrollo de los pueblos y villas, se han construido presas y los ríos han sido redirigidos, dando como resultado una pérdida adicional de tierra fértil. Estos efectos afectan toda la cadena alimenticia, haciendo que la tierra provea menos alimento para los animales y por lo tanto, menos fauna para que las personas que viven ahí los cacen. Esta pérdida de pasto y vida vegetal también hacen que sea difícil para aquellos que lo utilizan, alimentar a su ganado en las tierras, ya que dependen de estas criaturas para obtener carne, leche, cuero y lana.

Crecimiento forestal

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Alrededor de la pradera, existen áreas típicas que pueden sustentar la vida de los árboles. Estos bosques tiene diferentes ecosistemas que los de las praderas; por ejemplo, no son llanuras planas para que los animales como las cebras corran, o los grandes con garras que son depredadores, como los leones y las hienas, sobrevivan. La semillas de los árboles se diseminan con los elementos naturales o mediante los pájaros y otros animales pequeños; ya que éstas hacen raíz y crecen; provocando que las áreas que previamente eran un delgado bosque, se conviertan en lugares altamente poblados y dando como resultado que las líneas entre la pradera y el bosque comiencen a moverse.

A través de África, los plantíos de árboles están siendo cultivados deliberadamente por los pueblos, villas y familias que dependen de la madera o los frutos para la supervivencia y, de esta forma, también, reducen la cantidad de praderas disponibles. El clima es ideal para árboles como los eucaliptos, que son cultivados comercialmente.

Plantas invasivas

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Las plantas invasivas se pueden introducir a un ambiente, de numerosas formas, desde ser plantadas por las personas, hasta semillas accidentalmente introducidas en los alimentos de los animales. Estas especies pueden, frecuentemente, hacer desaparecer a las plantas nativas, que son una fuente de alimentos para los herbívoros africanos, como los antílopes, cebras y jirafas. Si éstas son más duras que los las originarias, pueden deshacerse rápidamente de ellas, causando doble problema si solamente hay pocas de las que los animales o pájaros se alimentan. Por ejemplo, la jirafa se ha adaptado para alimentarse principalmente de los altos árboles de acacia; una amenaza para estos puede tener un impacto sobre su población. Se ha descubierto que las especies invasivas crecen particularmente bien, en las áreas que han sido alteradas por desastres como incendios e inundaciones, desarrollándose antes que otros ejemplares nativos puedan hacerlo.

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