Cómo limpiar la mucosidad en los ojos de tu perro

••• BananaStock/BananaStock/Getty Images

Muchos perros sufren de alergías estacionales que producen mucosidad en los ojos, y algunas razas tienen problemas de secreción ocular constantemente. Una secreción clara o grisácea es normal, también lo es la mucosidad ocular que se vuelve marrón o negruzca cuando se seca. Sin embargo, si no te encargas del exceso de mucosidad en los ojos, el pelo alrededor de los ojos de tu perro puede pegarse sobre el ojo y crear el ambiente perfecto para una infección. Limpiar los ojos de tu perro requiere paciencia y delicadeza, pero es relativamente fácil de hacer.

Passo 1

Cansa a tu perro. Haz que tome una larga caminata o que tenga una sesión de juego antes de hacer esto. Siempre es más sencillo trabajar con un perro cuyo nivel de energía es bajo.

Passo 2

Hazte una idea de la cantidad indicada de presión que usarás. Usando tu propia mano, pasa un trapo sobre tus ojos cerrados, desde la esquina interna junto a tu nariz hacia la esquina exterior. Haz esto varias veces hasta que tengas una idea de qué cantidad de presión y velocidad se siente más cómodo. Incluso puede sentirse como un masaje si lo haces de la manera indicada. Estarás usando el mismo movimiento para limpiar los ojos de tu perro.

Passo 3

Toma una o dos toallas limpias y sumérjalas en agua templada. Las toallas deberían estar chorreando agua luego de remojarlas. Puede que quieras ponerlas sobre un plato pequeño para que retenga el agua o tener un recipiente pequeño con agua tibia junto a ti. Cualquier tipo de paño suave servirá, pero las toallas reusables funcionan bien dado que son suaves y no se desarman cuando se mojan.

Passo 4

Haz que tu perro se acueste sobre uno de sus lados, preferentemente con uno de los lados de su cabeza contra el suelo y el otro mirando hacia arriba.

Passo 5

Toma la toalla empapada y muy suavemente limpia el ojo de tu perro (¡asegúrate de que el ojo esté cerrado!) en una dirección, yendo desde la esquina interna junto al hocico hacia la esquina externa. Repite este movimiento varias veces, dejando que el agua remoje la mucosidad. A medida que la mucosidad se humedece, se romperá, se aflojará del pelo y de la piel de alrededor del ojo, y será arrastrada por el movimiento de tu mano. Si la toalla se seca o se ensucia demasiado, busca una nueva toalla bien remojada y continúa. Recuerda ser gentil. Nunca tires, tironees o presiones demasiado fuerte.

Passo 6

Quita los pedazos difíciles de mucosidad con tus dedos; remuévelos o rómpelos gentilmente, pero no tires. Utiliza un toque suave para deshacer la mucosidad mientras aún está en su lugar, luego vuelve a utilizar la toalla para remojarla con agua mientras pasas el trapo en la misma dirección, desde la esquina interna hacia la esquina externa. De nuevo, cuenta con paciencia y persistencia. No utilices la fuerza o la violencia.

Passo 7

Luego de limpiar un ojo, haz que tu perro se de vuelta y repite los pasos 5 y 6.

Passo 8

Si el agua templada no está funcionando, o si los ojos de tu perro parecen inyectados en sangre o irritados de cualquier otra forma, prueba con una lavado de ojos salino. Tu veterinario o tienda de mascotas puede que tenga alguno hecho especialmente para perros, pero un lavado de solución salina para ojos humanos simple y sencillo también es aceptable. Enjuaga los ojos de tu perro con una cantidad abundante de solución, luego usa un trapo limpio para limpiar la secreción desplazada por la solución. Puedes proseguir con los pasos 5 y 6 para asegurarte de limpiar toda la mugre.

Más reciente

×