Cómo quitar la creosota de una chimenea

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La creosota es un material marrón o negro alquitrán que se adhiere a las paredes, al tubo y al hogar de una chimenea. Con el tiempo, ésta puede aumentar y convertirse en un riesgo de incendio. Limpiar tu chimenea al menos una vez al año ayuda a remover la creosota y a prevenir los incendios repentinos. Al limpiar tu chimenea, es importante quitar la mayor cantidad de creosota que te sea posible con un cepillo para chimeneas. Los productos químicos de limpieza, como los registros de barrido de creosota, ayudan a prevenir que ésta se forme luego de una limpieza adecuada.

Paso 1

Compra un cepillo que se ajuste al cañón de la chimenea. Puedes encontrarlos en la mayoría de las ferreterías y en tiendas de mejoras para el hogar. Consulta el manual del fabricante de la chimenea para determinar el tamaño del cañón. Necesitarás además un peso de 15 a 20 libras (6,08 a 9 kilogramos) y cuerda. El peso debería caber por la chimenea sin agrietar los azulejos.

Paso 2

Sella el hogar con una tela y cinta adhesiva. Cierra la compuerta para atrapar la creosota y el hollín que caen. Cierra todas las puertas y ventanas para reducir la corriente de aire mientras limpias. Usa guantes protectores y una mascarilla de aire al limpiar para evitar lesiones.

Paso 3

Sube al techo. Adhiere el cepillo y el peso al extremo de la cuerda. El peso ayuda a mover el cepillo por la chimenea al limpiarla. Muévelo hacia arriba y hacia abajo a cada lado de la chimenea. Baja la cuerda un poco más mientras eliminas la creosota. Usa una linterna para asegurarte de que la chimenea esté limpia. Vuelve al hogar para limpiar los restos de creosota y de hollín caídos.

Paso 4

Retira la tela y colócala debajo de la compuerta. Abre o quita la compuerta lentamente. Usa una aspiradora para quitar la creosota y el hollín del hogar y de las áreas alrededor. Usa guantes de protección y una mascarilla de aire al limpiar.

Paso 5

Usa un limpiador químico como el registro de barrido de chimeneas o líquido, para reducir la acumulación de creosota luego de la limpieza. Los químicos cubren las paredes de la chimenea con un ácido que rompe las partículas de la creosota. Los limpiadores químicos quitan pequeñas cantidades de creosota y no reemplazan los limpiadores de chimeneas. Puedes encontrar estos limpiadores en la mayoría de tiendas de mejoras para el hogar y en almacenes.

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