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Cómo reconfortar a un amigo o pariente enfermo

Actualizado 17 abril, 2017

Quizá puedas llegar a querer tirarte en la cama todo el día, pero estar enfermo nunca es divertido. Aquellos que están enfermos pueden ponerse inquietos y sentirse solos en casa o en el hospital. Si procuras que un amigo o familiar enfermo se sienta cómodo, puedes ayudarlo a sobrellevar el día a día; ya que dependiendo de la gravedad de su estado, la persona también puede sentirse decaída debido a sus dudas con respecto a la recuperación o por el largo periodo de convalecencia que le espera. Todo lo que puedas hacer para que se sienta mejor; sin importar cuán pequeños sean la acción o el esfuerzo; será muy apreciado.

Instrucciones

  1. Lleva comida. La persona enferma probablemente no tenga fuerzas para cocinar. Por esta razón y sobre todo si está en casa, llévale de ser posible, varias comidas. Seguramente la persona no podrá comer ciertos alimentos. Averigua esto antes de empezar a cocinar. Por ejemplo, una persona con gripe probablemente sólo quiera tomar alimentos líquidos y calientes como sopa. Si la persona enferma es quien normalmente cocina en la casa, ayuda cocinando y congelando varias comidas para la familia, de manera que todo lo que tengan que hacer sea recalentar y disfrutar.

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  2. Ayuda en la casa. Ofrecerse a limpiar y a cuidar la casa cuando alguien está enfermo es una gran ayuda, especialmente si la persona está internada en el hospital y no ha podido volver por un tiempo. Pasa periódicamente para regar las plantas, vigilar la correspondencia y cortar el césped. Dale albergue y/o atiende a su mascota mientras la persona se recupera. Tu amigo o familiar estará tranquilo y tremendamente agradecido al regresar a casa y comprobar que todo está en orden.

  3. Lleva tus películas favoritas. Si tu amigo o familiar enfermo está en cama, inquieto y aburrido; llévale algunas películas que no haya visto antes. Seguramente verá algunas y estará contento por la distracción. También puedes obsequiarle un set de DVD de algún programa o serie de televisión que le guste pero que no haya tenido tiempo de ver antes. Si su enfermedad no es contagiosa, quédate un rato y ve las películas para hacerle compañía.

  4. Saca a la persona a dar un paseo. A veces, poder salir de la casa o del hospital aunque sea por un rato, es un gran alivio. Si se le permite a la persona y se la anima a salir, llévala a dar una vuelta a un lugar tranquilo como un parque o jardín botánico. Se beneficiará del aire fresco y podrá relajarse en un ambiente confortable.

  5. Hazte presente y déjale saber que estás ahí para escuchar. A veces la persona enferma necesita a alguien con quien desahogarse sobre la enfermedad, especialmente si se trata de una cuestión larga y dificil. considera que puede estar preocupada sobre los procedimientos médicos o tener miedo de no recuperarse. También podría estar molesta por depender de los demás y de no poder vivir su vida como antes. Muéstrale a la persona que estás escuchando y que entiendes por qué se siente mal, incluso si no tienes ninguna respuesta. Tu amigo o ser querido no esperará que sepas qué hacer, sino simplemente querrá poder liberar esos sentimientos. Ese es un gran alivio para muchos.

  6. Envía un paquete para consentirlo. Si no vives cerca de tu amigo o pariente enfermo, un paquete especial es una forma de consentirlo y de mostrar que te preocupas. Envíale una caja llena con sus bocadillos favoritos y algunas películas y CDs de música. Selecciona una mezcla de su música favorita, junto con algunos nuevos artistas que pienses que le gustaran. También le puedes enviar fotos de ustedes dos y algún detalle que lo reconforte físicamente, como unos calcetines afelpados, una bata suave y unos libros. Elige por lo menos un libro que le inspire y levante el ánimo. Incluye una carta con palabras de aliento.

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Consejos

  • Llama todos los días si es posible. Si no puedes visitar a la persona, por lo menos llámala a diario para ver cómo está. Se sentirá bien al saber que te preocupas lo suficiente como para averiguar con frecuencia cómo está.

Advertencias

  • No canses a la persona. A pesar de que tu amigo o familiar pueda apreciar verdaderamente tu visita, es posible que esto también le quite una gran cantidad de energía. Por eso, no prolongues tu visita a menos que te pida que lo hagas. Observa a la persona con cuidado durante tu visita. Si notas signos de fatiga, es hora de finalizar la visita.
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