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10 tratamientos faciales que puedes hacer en casa

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Introducción

Tienes una vida ocupada, un torrente constante de responsabilidades y citas... y, a veces, sólo necesitas un poco de tiempo para ti. Si un día en el spa parece imposible de programar en tu ocupadísima agenda, toma algunos ingredientes del hogar y disfruta de un relajante facial hecho en casa. Sea cual sea tu tipo de piel, hay una forma fácil de preparar una opción para ti. Pon tu música favorita, abre el refrigerador y prepárate para hacerte el facial perfecto.

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Piel grasa o propensa al acné: facial de clara de huevo

Las claras de huevo contraen los poros y contienen proteínas que ayudan tanto a reparar la piel como a absorber el exceso de aceite, por lo que son una herramienta poderosa para tratar el acné. Separa la clara de la yema y guárdala para cocinar. Bate la clara de huevo con 1 cucharadita de jugo de limón durante un minuto. La mezcla será pringosa, por lo que debes aplicarla en tu rostro limpio y seco sobre un fregadero. Mantén la máscara durante 10 a 15 minutos, puedes empezar a hacer tu postre favorito con la yema de huevo que sobró mientras esperas. Una vez que la máscara comienza a agrietarse, lávala con agua tibia.

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Piel grasa o propensa al acné: facial de arcilla verde

La arcilla facial verde ataca los brotes no deseados mediante la extracción de las impurezas de la piel. En un recipiente de vidrio, mezcla 2 cucharadas de polvo de arcilla verde (disponible en tiendas de salud o en línea) con agua para hacer una pasta espesa. Añade unas gotas de aceite esencial de tu elección; a nosotras nos gusta el romero para relajarnos. Aplica la pasta uniformemente sobre la piel limpia y seca. Tomará unos 15 minutos para que la pasta se endurezca, así que mientras esperas podrás relajarte con un poco con música o tu libro favorito. Una vez que la máscara esté dura, lávala con agua tibia y seca tu cara presionando suavemente la toalla contra tu cara.

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Piel grasa o propensa al acné: facial de aspirina

Si no eres alérgica a la aspirina y tienes la piel grasa o propensa al acné, prueba este facial de la bloggera Makeup by Lacy; el ácido salicílico en la aspirina es un gran luchador contra el acné. Tritura cuatro pastillas sin revestir de aspirina con el dorso de una cuchara. Añade agua para crear una pasta. Si prefieres una máscara más espesa, agrega un poco de miel. Revuelve los ingredientes y a continuación aplica la pasta sobre tu cara limpia y seca, asegurándote de evitar tus ojos y tus fosas nasales. Deja actuar durante 10 minutos, luego enjuaga y ¡disfruta de la sensación de limpieza!

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Piel seca: facial de aguacate

Los aceites grasos en el aguacate son ideales para hidratar la piel seca. Pisa medio aguacate hasta que quede cremoso. Agrega 1 cucharada de miel, un agente de limpieza, a la mezcla. Si tu piel está irritada, añade un poco de yogur natural para un efecto calmante. Si tu piel necesita humedad adicional, agrega 1/4 taza de aceite de oliva puro virgen. Una vez que todos los ingredientes estén bien mezclados, aplica la mezcla sobre tu rostro y cuello limpios. Deja actuar durante 15 a 20 minutos. Para relajarte, agrega unas gotas de tu aceite esencial favorito a la mezcla antes de aplicarla.

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Piel seca: facial de banana

Toma dos plátanos para hacer este hidratante facial de "Readers Digest": una para la cara, ¡y otra para un delicioso banana split! (vamos, te lo mereces). Tritura un plátano pelado hasta que se convierta en una pasta, luego mezcla 2 cucharadas de miel para añadir un limpiador extra. Si la mezcla es demasiado espesa, agrega un poco de agua. Aplica la pasta sobre la piel limpia y seca, dejándola reposar durante 10 a 20 minutos. Disfruta de tu banana split mientras esperas y luego lava la mascarilla con agua tibia. ¡Tu piel se sentirá suave y fresca!

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Piel ceniza: facial de papaya

Las enzimas de la papaya hacen que sea un exfoliante natural que combate los radicales libres, por lo que le dirás adiós al tono apagado con este facial de Skinny Chef, Jennifer Iserloh. Pela y quítale las semillas a una papaya, luego córtala en trozos pequeños. Añade 1/4 taza de miel para un limpiador natural. Usa una licuadora o procesadora de alimentos para mezclar los ingredientes hasta que se forme una pasta. Aplica la pasta sobre la piel limpia y seca, evitando el contorno de los ojos. Deja actuar durante 10 a 15 minutos y luego enjuaga con agua tibia. Lávate muy bien, o el jugo de la papaya podría hacer que tu rostro se vea naranja.

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Piel ceniza: facial de jugo de limón y sal marina

Un facial de sal de mar y jugo de limón no sólo huele delicioso, sino que también es fácil de hacer y es genial para rejuvenecer la piel. Annie Berthold-Bond, autora del libro "Los mejores básicos para el hogar", recomienda combinar 1/4 taza de sal marina con jugo de limón. Depende de ti si deseas que la mezcla esté espesa o líquida, así que añade el jugo de limón según consideres. Aplica la pasta sobre el rostro limpio y seco, evitando las zonas sensibles. Cierra los ojos y relájate durante unos minutos mientras dejas que el jugo de limón elimine las células muertas de la piel y lava con agua tibia.

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Piel ceniza: facial de avena

Los bordes desiguales de la avena hacen que sea un exfoliante suave, ideal para el desprendimiento de las células muertas que revelan la piel brillante debajo. Combina 2 cucharadas de harina de avena sin cocinar y sin sabor con 1 taza de leche entera en una olla pequeña, calienta hasta que se forme una mezcla espesa. El ácido láctico en la leche también eliminará las células muertas de la piel. Retira del fuego y añade 2 cucharadas de aceite de oliva para la humedad. Espera hasta que la mezcla esté tibia pero no caliente y luego aplícala a tu cara limpia y seca. Lava la mascarilla con agua tibia después de 20 a 30 minutos.

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Piel irritada o quemada: facial de yogur

Este facial es seguro para calmar la piel irritada y es muy fácil de hacer. Aplica 1 taza de yogur natural (asegúrate de que no sea de sabor. ¡Guarda ese para los niños!) sobre la piel limpia y seca. Deja actuar durante 15 a 20 minutos y luego enjuaga con agua tibia. El ácido láctico que se encuentra en el yogur ayudará a calmar la piel y los probióticos trabajarán para sanar naturalmente la irritación de la misma. Si has estado expuesta al sol durante mucho tiempo, considera mezclar 2 cucharadas de aloe en el yogur para un efecto de enfriamiento extra.

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Piel irritada o quemada: facial de calabaza

¿Piensas hornear un pastel de calabaza? Ahorra un poco de puré de calabaza para darte un capricho con este tratamiento facial de "Bonding Over Beauty", de la autora Erika Katz. Combina 2 cucharadas de puré de calabaza con 1/2 cucharadita de miel y 1/4 cucharadita de crema de leche. Mezcla todos los ingredientes hasta que se haga una pasta espesa; a continuación, aplica sobre la piel limpia y seca. Deja actuar 10 minutos antes de enjuagar con agua tibia. La vitamina A en la calabaza tiene propiedades curativas y promueve la reparación de tejidos. ¡A tu piel irritada le encantará!