Lifestyle

Como Dar Discursos Efectivos

Escrito por jason belasco | Traducido por maría di nucci
Como Dar Discursos Efectivos

3D Podium made of Mahogany Wood image by Arjun from Fotolia.com

La fobia más común en la gente es la gloso fobia, el miedo a hablar públicamente. Setenta y cinco por ciento de los americanos declararon padecer miedo ante hablar públicamente, superando el miedo a las arañas, a la oscuridad e inclusive el miedo a la muerte. Lo que necesitan son consejos para dar un buen discurso, algo más constructivo que "imaginarse a la audiencia al desnudo".

Conoce a tu público.

Nunca olvides a quién te diriges. Estas hablando a un público en particular. Y el público por definición, se reúne para ver algo que le vale la pena el quedar retenido en una sala llena por un extenso período de tiempo. Pero no te preocupes: una audiencia es más fácil de controlar que individuos aislados. Para conquistar miembros de una audiencia, debes hacer dos cosas: descubre qué es lo que quieren oír, y encuentra la manera de hacer llegar ese mensaje. Saber qué es lo que el público quiere escuchar. Cada audiencia es diferente. Teniendo eso en cuenta, aquí esta la manera de cómo girar tu discurso hacia ese público en especial. "Investiga tu audiencia. Descubre como es el miembro promedio de esa audiencia. ¿Cuál será la edad promedio? ¿Qué tan familiarizados están con el tema? ¿Serán divertidos o pesados? ¿Qué esperan aprender de ti? Pensar en estos simples elementos te ayudará a ir por el camino correcto. Utiliza palabras y gestos apropiados. Una charla sobre profesiones en una escuela, no es el lugar indicado para utilizar términos como "desarrollo de software" cuando lo que realmente quieres decir es "hacer cosas con computadoras". Pero si en cambio estas dando una presentación a un grupo de programadores colegas, deberías referirte a tu actividad como "desarrollo de software". Si la audiencia no entiende tus palabras, tu discurso pasará de largo. Si las palabras que utilizas son demasiado simples, dormirás a tu audiencia. Piensa en la imagen que quieres transmitir. Cuando hablas a niños, sonríe y resulta amigable y cálido. Cuando hagas una presentación a un grupo de distinguidos colegas, debes resultar accesible, pero también mantener un aire de autoridad. El punto de dar un discurso no es ir leyendo los índices de tus notas, sino comunicar algo a tu audiencia. Ten en cuenta esta sugerencia para ayudarte: Trata al público como una única entidad. Un truco es imaginar que la audiencia es una sola persona. Cuando hay sólo una persona de quien preocuparse, sientes una conexión personal hacia ella. Tu discurso dirá lo que tú quieres que esa persona entienda sobre lo que estás diciendo. Haz contacto visual. Nada pone más alerta a una audiencia que un orador que mira a su público. Hacer contacto visual significa establecer una conexión, y esa es tu meta principal. Por lo tanto deja que tus ojos miren fuera de tus notas lo más seguido y lo más natural posible (Esto resultará más fácil con la práctica.) Considera dejar participar al público. No es aplicable a cualquier discurso, pero permitir la participación durante la presentación aflojará a la audiencia. Fomentará la atención, además de facilitarte la comprensión. La participación tiene un rango muy amplio, desde alzar las manos para dividir al público en pequeños grupos y dar una tarea a cada grupo. Sin embargo, nunca deberías llamar a alguien que no esté listo para responder, así como tampoco avergonzar a alguien.

Organiza tu discurso

La mayoría de los discursos tienen tres componentes principales.: la introducción, el cuerpo y el desenlace. La introducción es posiblemente la parte más importante del discurso, porque quieres atrapar la atención del público desde el comienzo. Por lo tanto debes pensar en algo ingenioso, escandaloso o interesante bien al principio. Aquí hay unas posibles técnicas a utilizar: *Sé dramático. Di algo como "Voy a revelarles un plan que va a cambiar drásticamente a la humanidad como la conocemos", cuando tu presentación es en verdad acerca de una nueva marca de jabón facial. *Cuenta una broma. Lograr que las personas se rían, hará que se relajen y que les resultes de su agrado, queriendo escuchar lo que tienes que decir. No hagas esto si tus bromas son seguidas de silencios o gruñidos. Prueba tu introducción con tus amigos más honestos. *Relata un cuento. Esto hará que el público te vea como una persona en vez de un aburrido orador, dándote un aire de accesibilidad. Sólo mantén la historia corta (menos de un minuto) y relevante al resto de la presentación. El punto de la historia es dirigir al público a tu discurso, por lo tanto si tu anécdota termina con tu perro como héroe del día y tu discurso es sobre fusiones bancarias, te será difícil pasar de la introducción al resto del discurso. *Plantea una pregunta. Cuestionar al público sobre su punto de vista, los hará involucrarse, aún si contestarás a tu propia pregunta. El cuerpo es tu discurso. Todo aquello que quieras decir deberá expresarse en una manera organizada y no trivial. Acá van unas posibles técnicas: * Utiliza un esquema formal. Te puedes preparar para escribir el contenido del discurso, diagramando los puntos principales en números romanos. Los buenos discursos tienen dos o tres puntos, los cuales tienen un par de sub-puntos o ejemplos. Haciendo el esquema formalmente, te asegurará que el flujo del discurso resulte lógico y que la audiencia no se pierda. También te ayudará a descubrir dónde están los huecos de tu discurso, en caso que tengas que hacer una investigación extra a último momento. *Mapa-memoria. Técnica desarrollada por una investigador británico del cerebro en los años 70, el mapa-memoria es una versión menos rígida que la del bosquejo. En vez de hacer una lista, escribes el tema principal del discurso en el centro del papel, luego dibujas ramas que resaltan los puntos claves. Luego dibuja más ramas saliendo desde los puntos claves para elaborar los sub-puntos. Lo bueno de los mapa-memoria es que no te limitan a hacer una lista de tus ideas en un orden determinado, puedes usar tu juicio creativo y dejar que fluyan las ideas. Una vez que hayas realizado el mapa-memoria, puedes crear un esquema más formal. Sin embargo, tú creas tu cuerpo, lo importante es que seas organizado. El público debe poder seguir tu pensamiento. La conclusión, la forma de cerrar el discurso, es casi tan importante como el comienzo. El público estará más inquieto al final, y debes encontrar una manera de unir todo el concepto, para que no se vayan con una inquietud pendiente. Por lo tanto, resume todo en oraciones concisas y déjalos con una frase ingeniosa. Si resulta apropiado, también pregunta si quedaron dudas. Esto no significa decir "¿Alguna pregunta? ¿No? Lo suponía" y luego salir corriendo. Por el contrario, luego de preguntar si quedó alguna duda, da a la audiencia 10 segundos para responder. Si hay alguna duda, mantén cada respuesta corta (menor a un minuto), y nunca atines a adivinar una respuesta. Si no sabes cómo responder, toma nota del correo electrónico o teléfono de la persona que realizó la pregunta y dile que le responderás a la brevedad. O puedes decir "No lo sé" y dejarlo así.

Escribe tu discurso

Escribir un buen discurso es un tema sobre el cual la gente escribe libros enteros. Pero he aquí algunos consejos a considerar: Varía tu elección de palabras. Tu discurso puede resultar aburrido muy rápidamente si utilizas constantemente las mismas palabras. Por lo tanto utiliza palabras y frases interesantes y distintas y renueva conceptos. Consigue un diccionario. No es hacer trampa, es expandir tu vocabulario, y todo buen escritor lo utiliza. Una advertencia: Utiliza sólo palabras que la gente conozca. Mantén el discurso en un nivel de conversación, no importa cuán técnico y poco excitante sea el tema. A nadie le gusta que le den un sermón, por lo tanto hay un par de trucos que puedes utilizar para que parezca una conversación cotidiana: 1. Elimina preguntas retóricas cómo si fueses a obtener respuestas, podrías incluso obtener afirmaciones. 2. Incorpora palabras que sueles usar al hablar, pero no al escribir, como "OK" (por ejemplo "OK, entonces estamos todos...") o "Ven" (por ejemplo "Ven, la razón es...") 3. Haz referencia al evento. Si estas hablando en una graduación, haz referencia a la graduación. Haz que el discurso suene más personalizado. Cuando resulte posible, describe una sensación o situación en detalle. El público seguirá con más atención si creas una imagen que si tiras constantemente palabras carentes de emoción. Una manera de lograr esto es utilizando verbos. En lugar de decir "Aprende", intenta diciendo "dilucida". También la ayuda visual puede resultar efectiva. En lugar de simplemente informar al público que la mantis religiosa hembra muerde por instinto la cabeza del macho una vez terminado el acto de apareamiento, puedes intentar un alcance más gráfico y dramático. "Imagina que eres una mantis religiosa macho, en la flor de la juventud. Quieres fornicar más que cualquier otra cosa. Pero haz visto a otros machos hacerlo y quedarse sin cabeza y ser consumidos por la hembra. ¿Qué harías? ¿Qué harías?" El humor casi siempre ayuda. La esencia esta en utilizarlo en el momento justo. Es una buena idea probar el humor en amigos antes del discurso en público. Y dejar de lado cualquier tipo de humor que pueda resultar mínimamente ofensivo. En general, la desaprobación propia (que no destruya por completo la credibilidad del orador) resulta muy efectiva. Reescribe tu discurso varias veces. Incluso el más brillante escritor nunca logra la perfección en el primer intento, por lo tanto debes reescribir y ajustar constantemente tu discurso. Deja de lado información superflua (no importa cuán graciosa resulte) y asegúrate que cada oración cumpla su propósito. Una vez que hayas escrito tu discurso, resulta de gran ayuda pasarlo a papel de notas de 3 x 5 inch (7.62 cm x 12.7 cm). Son más fáciles de llevar y repasar, y como no quieres pasar tu discurso leyendo (y no hablando), las notas te mantendrán más inclinado a mirar al público mientras las vas pasando. Sólo asegúrate de poner números grandes en el frente de cada nota en caso de que accidentalmente se mezclen. Pero no utilices las notas como muleta. Sino la gente pensará que le estás hablando a tu mano.

Practica correctamente

A menos que seas descendiente de la familia Lincoln o Douglas, necesitarás practicar tu discurso varias veces antes de la presentación. Los mejores oradores logran su eficacia debido a la práctica constante. Métodos de práctica: *Párate frente a un espejo de cuerpo entero e intenta verte como un orador. Mantén derecha la postura y las manos a la vista, y mira a tus propios ojos. Repítete a ti mismo "Dios mío, ¡la gente quiere escuchar lo que tengo para decir!" y luego empieza a desarrollar tu discurso. Sé consciente de cómo te ves en el espejo y acomódate de acuerdo a lo que estas diciendo. Asegúrate de no estar demasiado rígido, pero siempre mantén una postura de alerta, o el público terminará imitando tu depresión. Mira a tus ojos cada vez que levantes la mirada de tus notas, y levanta seguido tu mirada. *Grábate o incluso mejor, fílmate dando el discurso. Cuando veas la cinta, asegúrate que todo resulte coherente y lógico, y mira como te ves mientras hablas. Busca contacto visual, gestos y tics faciales. *Reúne amigos y familiares y da tu discurso ante ellos. Una vez terminado, pide una devolución constructiva (lo último que necesitas es que sacudan tu confianza). Pídeles que te digan qué hiciste bien y qué necesitas pulir. Pídeles que te marquen si no entendieron algo. *Ensaya pequeñas partes del discurso a lo largo del día. Si tienes 5 o 10 minutos, repasa en tu mente partes del discurso. Estos pequeños ensayos son más fáciles de incorporar en tu horario, y te dará la posibilidad de practicar aquellas partes del discurso que más te cuestan. Cuando vayas mejorando, fíjate si puedes memorizar partes sin leer las notas. Estas secciones memorizadas te darán tiempo prolongado para conectarte con el público. Una vez que te sientas cómodo con el material, no temas improvisar algunas partes cuando lo sientas correcto. Este es tu discurso y puedes decir lo que tú quieras, siempre que sepas que puedes retomar, intenta salirte fuera de lo programado. Te ayudará a que suene más a una conversación que a un robot. Incorpora gestos. No es divertido mirar una paleta, es imperativo que utilices un gesto o dos durante el discurso. Aquí van algunos consejos para gestos efectivos: *Menos es más. Cuánto más gesto hagas, más se obtiene del poder del gesto. Por lo tanto, utiliza gestos para enfatizar puntos importantes. Si utilizas demasiados gestos, parecerás un molino, moviendo los brazos en todas direcciones. *Utiliza gestos cuando uses palabras activas. Si estas hablando de la separación entre dos personas (u organizaciones o conceptos), utiliza un gesto que lo enfatice. Si estas hablando de la unión o sinergia de personas (u organizaciones o conceptos), utiliza un gesto que lo enfatice. *Practica tus gestos frente al espejo cuando ensayes. Y no olvides el gesto más importante: la sonrisa. Te hace parecer más cómodo y menos como una víctima frente a un escuadrón a punto de disparar. *Proyecta tu voz. Contrario a lo que piensa la gente, proyectar la voz no significa gritar. Cuando proyectas, simplemente elevas el volumen de tu voz natural sin perder el control de la misma (ahí es cuando se convierte en "grito"). Piensa en la diferencia entre hablar con alguien en un bullicioso restaurante, y llamar a tu perro en el patio trasero. Siempre debes proyectar cuando des un discurso, incluso cuando la presentación sea en una habitación pequeña. Encuentra el objeto más alejado a ti y da tu discurso a él. Durante el primer minuto del discurso, monitorea los rostros de los miembros del público (especialmente los de la última fila) para ver si parecen confundidos. Si notas que no están prestando atención desde el principio, detente y pregunta si todos pueden oírte. Si no contestan, ahí tienes tu respuesta. Las ayudas visuales no siempre son necesarias, pero son buenas si te ayudan a establecer un punto. La clave es que aporten algo a tu discurso. Después de todo, es insignificante si, dando un discurso acerca de salvar árboles, pones una imagen de un árbol. Todos sabemos como son los árboles. Es igualmente inútil presentar un diagrama complicado que los de la fila 10 no llegan a ver, menos descifrar. Por eso mantén tus ayudas visuales simples. Las imagenes y gráficos simples son lo mejor, pero si quieres hacer una lista de puntos a tocar, mantén cada punto conciso, y la cantidad de puntos también. Intenta cinco palabras por punto y cinco puntos por imagen.

Sabe cómo controlar los nervios

Es sólo un discurso. Tu vida no depende de ello (al menos en la mayoría de los casos). Pero si sólo pensar en salir y congelarte te paraliza, repasa antes de la presentación alguno de éstos ejercicios de relajación: Preparación física: *La noche anterior evita los lácteos. Producen flema. También evita la soda, el café, té u otras bebidas con cafeína por al menos 1 hora antes del discurso. Sólo te darán más ansias. *La mañana del discurso, cepíllate los dientes y usa enjuague bucal. Una boca limpia es una boca feliz. *Luce presentable. Vístete con linda ropa, cepíllate el cabello, hazte las uñas y aséate para verte lo mejor posible. Como dice el dicho "Vístete para impresionar". Cuanto mejor te veas, más credibilidad ganarás entre la audiencia. *Ve al baño 30 minutos antes del discurso. *Los ejercicios de respiración pueden parecer cursi, pero realmente disminuyen la velocidad del corazón, reducen la presión sanguínea y el flujo de adrenalina. Por lo tanto, intenta respirar por la nariz, reteniendo el aire por 5 segundos y exhalando por la boca. Repite esto al menos 3 veces, pero no superes las 6, porque empezarás a hiper ventilar. *Si los gestos con las manos son parte de tu presentación, sacúdelas para hacer correr la sangre. Este ejercicio permitirá que las muevas más naturalmente durante el discurso. *Los ejercicios vocales pueden ser de gran ayuda. Prepara tu boca repasando el discurso en volumen elevado varias veces. Si te equivocas, recuerda que la audiencia no lo tiene por escrito para ver dónde esta tu error. Continúa como si nada hubiese sucedido. *Lo más importante, confía en ti. Incluso si te cuesta, cuanto mejor actúes, más cómoda estará la audiencia contigo- por lo tanto, te enviarán vibras más positivas. Preparación mental: Piensa estos pensamientos confortantes (y reales) antes y durante tu discurso: "La primer impresión que la audiencia obtenga de mí se da en los primeros 3 segundos". Esto puede ser usado a tu ventaja, porque si te aseguras de entrar con una gran sonrisa y postura confiada, ya lo lograste. "¡La audiencia quiere que tenga éxito!" El público se compone de gente como tú. No son animales hambrientos. Han venido a escucharte porque tienes algo importante que decir. Además no quieren perder su tiempo, está en su mejor interés que tú triunfes. "Un error no importa demasiado". Garantizado, la gente recordará un desagradable eructo en medio de un punto importante, pero ignorará por completo un tropezón así como pequeñas pausas. Continúa. La mayoría no notará tus errores, a menos que los resaltes entrando en pánico. "La mejor manera de dar un discurso con éxito es preparándose correctamente...y yo lo he hecho!" (¿No es cierto?) La audiencia promedio espera que el orador sea aburrido, y como tú has hecho al menos un esfuerzo para que tu presentación sea un éxito, ya has superado las expectativas del público.

Más galerías de fotos

comentarios

Filtrar por:
  • Mostrar todos
  • Artículos
  • Galerías de fotos
  • Videos
Ordenar:
  • Más relevante
  • Más popular
  • Más reciente

No se encuentran artículos disponibles

No se encuentran slideshows disponibles

No se encuentran videos disponibles

Copyright © 1999-2014 Demand Media, Inc. Acerca de

El uso de este sitio constituye la aceptación de los términos y política de privacidad de eHow. Ad Choices es-US

Demand Media