Más galerías de fotos
Read this article in English: Raising a Lifelong Learner
Getty Images
Comstock Images/Comstock/Getty Images
Jupiterimages/Polka Dot/Getty Images
Jupiterimages/Pixland/Getty Images
Jupiterimages/Comstock/Getty Images
Thinkstock Images/Comstock/Getty Images
Jupiterimages/Creatas/Getty Images
Brand X Pictures/Brand X Pictures/Getty Images
Read this article in English: Raising a Lifelong Learner
Eres mamá: la primera profesora que tus hijos tendrán. Antes de poner un pie en un salón de clases, ellos ya habrán absorbido los principios básicos de lenguaje y aprendizaje. Desde que les enseñas sus primeras palabras, eres un jugador clave en la formación de sus cerebros de esponja. Toma un minuto para observar tu horario diario y piensa en cómo interactuar con tu hijo. ¿Lees en voz alta y escribes cosas para compartírselas? ¿Le hablas o cantas a tu hijo? Si es así, ya estás construyéndole experiencias enriquecedoras.
Los niños aprenden el lenguaje escuchando las palabras en voz alta. "Cuanto más hables con tu pequeño y más palabras utilices cuando esté presente, más palabras tendrá en su vocabulario", dice Renee Mizrahi, una especialista en lectura y autora de "Secretos para triunfar en la lectura". Utiliza cualquier oportunidad para conversar con tu hijo; cuando lo alimentes, bañes o lleves de paseo, dile todo lo que pase a su alrededor.
Cuando sus manos sean lo suficientemente grandes, empieza a desarrollar las habilidades de motricidad fina de tu hijo con actividades que involucren el modelado de arcilla o de masa. A partir de ahí, trabajen ensartando un collar de cuentas y pintando cuadros. Con el tiempo, el mejoramiento de la destreza manual ayudará a tu hijo a transformar los garabatos en escritura legible.
Los niños son imitadores naturales. Si ven que dedicas tiempo a leer, es posible que quieran seguir tu ejemplo. La incorporación de la lectura y la escritura en su propio programa es un hábito deseable para que lo adopten.
Los niños son curiosos por naturaleza y desarrollan sus intereses particulares por su cuenta. Utiliza esto como un trampolín para su aprendizaje, mediante la adquisición de libros sobre sus temas favoritos y fomentando el juego creativo, incluyendo la escritura y el dibujo.
Fomenta una imaginación fértil dándole a tu hijo un espacio creativo en el que pueda realizar cosas artísticas y creativas. Llena el lugar con plumas lavables, pedazos de papel, revistas viejas y otros materiales de arte que tu hijo disfrute. Anímalo a que haga garabatos, escriba historias o juegue a "la oficina."
"Las habilidades de conciencia fonémica comienzan con la habilidad para escuchar; enséñales a los niños a prestar atención a todo tipo de sonidos. Empieza jugando a las sillas musicales o juegos rítmicos con aplausos", dice Kristen Bjorn, consultora de lectura y diseñadora de currículos. "Estas habilidades conducen directamente a la fonética". Mizrahi sugiere que le cantes a tu bebé cuando le cambies el pañal, lo bañes, lo alimentes o realicen sus actividades diarias.
Una de las mejores maneras para desarrollar las habilidades de alfabetización es leyéndole a tu hijo durante 20 minutos cada día, dice Susan B. Von Derau-Cornelio; especialista en alfabetización temprana para la Coalición de Aprendizaje Temprano de Orange County, California. Si pones estos 20 minutos en tu horario, alrededor de la hora de dormir, se sincronizarán muy bien con el tiempo de relajación.
Lo que vieron tus amigos
No se encuentran artículos disponibles
No se encuentran slideshows disponibles
No se encuentran videos disponibles
Copyright © 1999-2013 Demand Media, Inc. Acerca de
El uso de este sitio constituye la aceptación de los términos
y política de privacidad de eHow.
Ad Choices
es-US