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Introducción
Para habitar nuestro jardín y disfrutarlo plenamente hacen falta muebles que nos proporcionen confort. Cada jardín es diferente en cuanto a tamaño, composición y orientación. Esto hace que tengan necesidades diferentes, al igual que sus propietarios, y que haya que conjugar ambas para sacar el máximo partido al espacio, por pequeño que sea. Para escoger el mueble que mejor satisfaga nuestras necesidades debemos pensar qué uso vamos a dar al jardín: lúdico, para reuniones familiares o con amigos, para tomar el sol o meramente decorativo.
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Butaca tradicional
Si tienes una butaca vieja que te estorbe en casa, puede darte muy buen servicio en el jardín para salir a leer cómodamente o tomar una limonada. Tapízala de un color vivo o un estampado floral. Colócala en el porche y cuida de que no se moje porque el relleno tardará en secar y podría aparecer moho.
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Banco colgante
Mecerse en un banco colgante mientras te imaginas en una barquita es muy relajante. Los hay de diferentes modelos y materiales. Los más evocadores son como el de la foto: de madera y cordeles. Lo puedes fabricar tú mismo serrando las patas a un banco viejo de madera y colgándolo de los extremos con cuerdas o con cadenas. Para que sea más cómodo ponle cojines bien mullidos. También los venden listos para colocar sin necesidad de un lugar del que colgarlo porque incluyen su propia estructura.
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Romántico banco de madera
El mueble más clásico y romántico a la vez es el banco de madera. Es un mueble para colocar a la sombra porque el sol directo deteriora rápidamente la madera. Este banco invita a las conversaciones apacibles en una tarde de primavera, tomados de la mano. Una variante es el banco de forja y madera, igualmente bonito y elegante, pero más resistente a la humedad del suelo y al sol.
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Cenador
Si tu jardín es lo suficientemente grande para albergar un cenador no dudes y coloca uno, es una gran inversión. Las comidas y cenas en familia se disfrutan el doble al aire libre y el cenador te proporciona una amplia zona de sombra. Si te molestan las moscas puedes colgar tules o mosquiteras. Piensa bien su ubicación antes de colocarlo porque cada jardín es diferente y la clave está en dar con el sitio idóneo.
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Banco merendero
Si tienes una familia numerosa o te gusta invitar a varios amigos a comer barbacoas en tu jardín, un banco merendero te será muy útil. Están preparados para resistir el sol y la humedad. Son fáciles de limpiar y ocupan menos espacio que una mesa del mismo tamaño con sus correspondientes sillas. El único inconveniente es que es voluminoso y no está preparado para ser recogido cuando acaba la temporada estival.
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Puf
Existen pufs de exterior que están fabricados con telas muy resistentes al sol y a las manchas. Los pufs y los colchoncillos son ideales para colocar junto a la piscina. Por desgracia es una opción más estética que cómoda pues en realidad cuando se mojan tardan bastante en secar. Además no son cómodos para tomar el sol pues te hacen sudar demasiado.
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Sombrilla
Una sombrilla no puede faltar en ningún jardín por minúsculo que sea. Las hay de madera, de aluminio, o incluso con estufa incorporada para las tardes en que refresca. Escógela orientable para poder aprovecharla toda la tarde. Busca una con la base pequeña y pesada (de 15 a 30 kg) en lugar de las que tienen base en forma de trípode. De ese modo no se volará y no tendrás problemas de espacio.
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Hamaca
Si tienes el privilegio de tener árboles en tu jardín, tienes que conseguir una hamaca de colgar como ésta. Las mejores son las colombianas y las brasileñas. Allí se fabrican a mano y con telas de un algodón muy puro. La sensación de mecerse al viento mientras el sol te acaricia la cara es incomparable.
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Columpio
Si tienes niños un columpio es desde luego un juego sin fin. Si tienes un árbol firme del que colgarlo puedes fabricarlo tú mismo con una base y cuerdas o cadenas. El material a utilizar depende del peso que deba soportar. Para la base puedes emplear desde un neumático hasta una sillita infantil a la que hayas retirado las patas. Ten cuidado de no colgarlo de árboles blandos y flexibles como las higueras.
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Mesa de ping pong
Una mesa de ping-pong es útil y divertida a la vez. El buen tiempo se presta a pasar muchas horas en el jardín y el ping pong entretiene a la vez que practicas un deporte. Si además un día tienes muchos invitados, puedes retirarle la red y utilizarla como mesa para comer. Para recogerla cuando acaba el buen tiempo sólo hay que plegarla. Viene preparada para ello y no ocupa demasiado espacio.
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Tumbona
Por pequeño que sea tu jardín seguro que tienes espacio para una tumbona. Las tumbonas son cómodas, ligeras y prácticas. Son fáciles de recoger, no ocupan mucho espacio y sirven tanto para tomar el sol como para tumbarse a leer. Una tumbona de estructura metálica te puede durar décadas. Las hay con cabecero incorporado para mayor comodidad.
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Sillón nido
Un sillón nido o "nest chair" es una especie de sillón-columpio con forma de huevo. Son comodísimos y tienen la ventaja de que puedes colgarlo de cualquier sitio ya que pende de un único punto. Suelen fabricarse de materiales cómodos pero a la vez rígidos, como el mimbre, para que puedan mantener su forma. El único inconveniente es su precio, ya que son caros.
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Cuidado con las traviesas de tren
Ten muchísimo cuidado con el mobiliario de jardín fabricado a partir de traviesas de raíles de tren. Estuvo de moda utilizar este material de desecho tanto para fabricar mobiliario de jardín como para delimitar zonas verdes o peldaños de escaleras exteriores. Lo cierto es que este material desprende partículas altamente tóxicas y cancerígenas como la creosota. Es peligroso para los niños. También si se tiene huerta, pues con la lluvia estas partículas se filtran a la tierra y de ahí a los productos cultivados. Se aconseja hormigonar todo jardín que los haya contenido pues su contaminación es extremadamente duradera.
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