Cómo deshidratar las espinacas a 170 grados

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Secar los alimentos a través de la deshidratación, un método común de preservación, es una forma de conservar frescas las espinacas. Si la almacenas correctamente, la espinaca deshidratada durará hasta un año. Durante este tiempo, puedes agregarla a las ensaladas o rehidratarla en agua caliente para usarla en recetas. Si bien los deshidratadores son electrodomésticos útiles, si secas los alimentos con frecuencia, el horno también funciona bien para quitar la humedad de los alimentos.

Paso 1

Compra espinacas frescas en un mercado de granjeros o en el supermercado. Lávala con agua fría para quitar la tierra o los pesticidas y corta los tallos.

Paso 2

Coloca la espinaca en una sola capa en una bandeja de secado o en una bandeja para galletas.

Paso 3

Coloca la espinaca en el horno ajustado a 170 grados Fahrenheit (76 grados centígrados).

Paso 4

Deja la espinaca en el horno durante seis horas y baja la temperatura a 130 grados Fahrenheit (54 grados centígrados) durante la última hora. La espinaca se habrá secado cuando esté quebradiza.

Paso 5

Quita la espinaca del horno y espera a que se enfríe.

Paso 6

Coloca la espinaca seca en un recipiente hermético y almacénala en un lugar fresco y oscuro.

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