Cómo limpiar sardinas frescas

••• Jupiterimages/Photodisc/Getty Images

Limpia las sardinas antes de cocinarlas. La limpieza de sardinas implica quitar las tripas y cualquier suciedad y restos. Aunque puedes preparar el pescado dejando la cabeza, es más común y limpio quitarla antes de servirlo. Las sardinas son muy nutritivas y son un gran suplemento para cocinarlas en casa como plato principal ya que no es un pescado caro.

Passo 1

Coloca la tabla de cortar sobre el periódico. Coloca una sardina sobre una tabla de cortar limpia.

Passo 2

Utiliza un cuchillo pequeño y afilado para hacer un corte a lo largo de la parte inferior de la sardina, que está sobre su estómago. Quita las tripas y tíralas al cubo de la basura.

Passo 3

Corta la cabeza de la sardina. Recorta las pequeñas aletas con unas tijeras afiladas tan cerca del cuerpo como sea posible.

Passo 4

Coloca la sardina sobre el estómago sin tripas y presiona para despegar la espina. Abre la sardina desde el corte que le hiciste hasta su parte inferior. Coloca tus dedos en la espina y avanza suavemente a lo largo para despegar la espina de la carne. Quita la espina, los nervios y la cola comenzando por la cabeza de la sardina y avanzando hacia su cola.

Passo 5

Coloca las sardinas en un colador.

Passo 6

Enjuaga las sardinas con agua fría. Saca las escamas con tus pulgares mientras las tienes debajo del agua. Colócalas sobre toallas de papel para que sequen y luego adóbalas o cocínalas según tu receta.

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