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Cómo saber si alguien está mintiendo

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Introducción

Suele suceder que una persona enamorada no pueda ver objetivamente a quien parece ser el compañero perfecto. Quien ama profundamente, puede preferir mentirse a sí misma que confrontarse a la idea de que la persona que ama le está mintiendo. Sin embargo, es importante advertir a tiempo la deshonestidad de las personas con quienes te relacionas. El dicho "ojos que no ven, corazón que no siente" sólo aplica a las personas que quieren entrar en ese juego de engaños. Si lo que tú quieres es una relación sincera y sin contratiempos, atrévete a quitarte la venda de los ojos.

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Termina una relación que no promete sinceridad

Cuando hayas descubierto que un novio o pretendiente tuyo está tratando de engañarte, estarás dando el primer paso para encontrar el verdadero amor. Evidentemente, lo primero que debes hacer es dejar a quien te miente si es que, aún hablando con él, no concuerdas con las razones por las que lo hizo. Son muy pocas las ocasiones en que una mentira está justificada. Si estás alerta a los trucos de las conquistas o a las infidelidades, será más fácil que detectes el momento de terminar una relación en la que no le ves un futuro transparente.

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Desenmascara al amor platónico

No siempre el amor que te hace ver el mundo color de rosa es razonable. Mira a tu alrededor: ¿encuentras señales que disturban la imagen que te has creado de tu pareja? Si tu novio es física o intelectualmente lo que siempre soñaste, pero muchas veces crees que hay un telón de por medio en cuanto a sus otras relaciones, hazle caso a tu sentido común y confróntalo directamente. La forma en que reaccione te revelará mucho más de sus sentimientos que las palabras. Si su reacción inmediata es el enojo, muy probablemente tiene algo que ocultar.

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La tecnología puede llevar mucha verdad de por medio

Por desgracia o por fortuna, los medios tecnológicos han llegado a ser los soportes mediáticos que demuestran a muchas personas la infidelidad de sus parejas. En la computadora o el teléfono móvil quedan registrados sus diálogos con otras personas. No se trata de que te inmiscuyas a escondidas en sus cosas, pero si notas que se pone nervioso cada vez que te acercas mientras él está usando alguno de estos aparatos, debes preguntarle la razón. Lo normal sería que pudieras pasar desapercibida mientras trabaja en la computadora o que puedas preguntar en ocasiones qué es lo que hace.

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Las llamadas anónimas siempre tienen un portavoz de carne y hueso

A estás llamadas telefónicas en las que al contestar tú, sólo recibes al silencio como respuesta, se les acostumbra denominar "las llamadas de la muda o el mudo". Y son, incluso en las telenovelas y el cine, motivos comunes para comenzar a dudar de la existencia de una tercera persona en tu relación. Si tú sabes que eres fiel a tu pareja, es muy probable que estén tratando de telefonearle a tu pareja. Si notas que cuando él contesta baja la voz, debes empezar a tratar de aclarar estos asuntos misteriosos.

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La infidelidad es cosa de dos, tú no entres en el juego como la tercera pieza

Si tu pareja nunca tiene tiempo para ti alegando la carga del trabajo y si sabes que en su oficina tiene varias colegas femeninas, es hora de comenzar a indagar en el asunto. Entiende primero que no debes volverte una mártir de la situación, y que tampoco debes descargar juicios únicamente contra las mujeres. Es verdad que muchas mujeres no respetan a los hombres comprometidos, pero si tú pareja es infiel, el primer responsable es él. La culpa no la tienen los demás, sino uno mismo. Quien tiene el compromiso contigo es él, la otra persona es secundaria.

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Señales en los gestos y posturas

No es por accidente que la psicología le de tanto valor a los gestos y posturas cuando analiza a un paciente. Éstos revelan muchas patologías, pero también desmienten a quien se pone la máscara de cordero cuando no es más que un lobo. Si crees indispensable hacer a tu pareja un interrogatorio, observa su compostura. Sus argumentos sobre el porqué te fue infiel, o su falta de aceptación del engaño, pueden ser falsos. Si tú le has permanecido fiel, él no deber asimilar que por tu condición de mujer debes perdonarlo.

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Siempre es mejor afrontar la verdad y confrontar a tu pareja

No se trata de géneros, tanto hombres como mujeres oscilan entre ser víctimas o verdugos. Es verdad que la falta de sinceridad se debe a un egoísmo humano casi innato. Y que muchas veces, como lo dice el dicho, sólo el más fuerte sobrevive. Sin embargo, como ser racional, tienes la capacidad de decidir y ser honesta contigo misma. Si tu pareja te engaña frecuentemente, es prueba suficiente de que no quiere una sola pareja. No vaciles ante su indecisión. La libertad es buena si se sabe compartir. La verdad que brilla por su ausencia te puede dejar ciega.

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Las mentiras piadosas de un hombre sin piedad

Invierte la regla de oro "No hagas a los otros lo que no quieres que te hagan a ti", pero tampoco te hagas a ti lo que no harías a los otros. Si por los constantes deslices de tu pareja tú aceptas sus mentiras, estás atentando contra tu propia salud mental. Con el tiempo, quien pagará las cuentas de pasar por alto todas esas infidelidades serás tú misma. Si estás con un hombre casado que cada día está a punto de divorciarse pero que no te permite que lo veas fuera de casa, considera que puede estar casado por siempre.

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El lado negro de los halagos

No te dejes engañar como la niña que no eres. Y si lo eres, vuélvete más madura al no permitir que los piropos de tu pareja sean lo único que te mantenga a su lado. Si cada vez que te ofende o engaña viene con flores en la boca y en las manos, y con atenciones que por lo regular no te concede, no des tu brazo a torcer. Estos bellos gestos pueden tener un mal germen, que muy probablemente sea el de la traición.