Cómo calentarse los pies fríos en la cama

Escrito por julie vickers | Traducido por irene cudich
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Cómo calentarse los pies fríos en la cama
Tus pies fríos también pueden molestar a quien comparte tu cama contigo. (Jupiterimages/Polka Dot/Getty Images)

Las causas médicas para tener los pies fríos incluyen problemas circulatorios y condiciones tales como la enfermedad de Raynaud. Cuando te recuestas en la cama, tu circulación disminuye su velocidad, y puedes perder calor por las extremidades, como las manos o los pies. Si tus pies se vuelven muy fríos durante la noche, puedes llegar a despertarte y luego tener dificultades para retomar el sueño. Te presentamos métodos para calentarlos en forma efectiva que requieren un mínimo de preparación y que te ayudarán a volver a dormir rápidamente.

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Spa para los pies y zoquetes para la cama

Coloca tus pies en un agua tibia de entre 100 y 115 grados Fahrenheit (37 y 40 grados C). El agua no debe estar demasiado caliente, ya que puede aumentar el riesgo de contraer sabañones. Una vez que sientes que están cómodamente tibios, sécalos con una toalla seca y colócate zoquetes para dormir. Elige los que están fabricados con fibras naturales, como lana o algodón, ya que contienen bolsas de aire que atrapan el aire caliente, mientras que los de fibras sintéticas son más apretados.

Respiración reducida

El experto en la recapacitación para respirar, Dr. ARtour Rakhimov, en el sitio web Normal Breathing recomienda el Método de Respiración Buteyko para ayudar a calentarse las manos y los pies fríos. El método consiste en reducir la respiración, lo que a su vez mejora la circulación y el contenido de oxígeno corporal al cabo de unos minutos. Para implementarlo, recuéstate sobre tu lado izquierdo y relaja tu cuerpo. Haz una inhalación un poco menor que la habitual por la nariz, exhala y luego relájate por completo. Repite esta rutina durante 2 a 3 minutos. Tu respiración se volverá más frecuente mientras comienzas a sentir apetito de aire, y mientras los niveles de oxígeno aumentan en el cuerpo, deberías sentir más calor. Este método de respiración no es recomendable para quien sufre de hipertensión, enfermedades del corazón, migrañas o ataques de pánico.

Masaje

Estimula la circulación lenta de tus pies haciéndote masajes, empujando con las yemas de tus dedos y pulgares con movimientos circulares de a un pie por vez. Comienza por los dedos de los pies y trabaja hacia el talón. Aplica un bálsamo para pies que contenga aceite de jengibre o de eucaliptus para lograr efectos de mayor calor.

Bolsas de calor seco

Si bien una bolsa de agua caliente tradicional rápidamente te calentaría los pies fríos, tal vez te sientas renuente a usarla por el temor a que tenga pérdidas, a quemarte o escaldarte. Una bolsa de calor seco puede ser un alternativa más segura, si se la calienta adecuadamente. Estas bolsas están hechas de una tela suave que se llenan con trigo sarraceno y luego se las calienta en el microondas, según las instrucciones del fabricante. El Ministerio de Asuntos del Consumidor recomienda el uso de las bolsas fabricadas en lugar de las hechas en casa, pues a las primeras se les da un tiempo de calor máximo seguro que se corresponde con el contenido de humedad y el volumen de las bolsas. Coloca una taza de agua en el microondas cuando calientes una bolsa para reducir aún más el riesgo de que se recalienten, y nunca te separes del horno mientras calientas una bolsa de calor seco.

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