Cómo cultivar tomates hidropónicos

Escrito por rachel turner | Traducido por contributing writer
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Cómo cultivar tomates hidropónicos
(tomato plant image by Crisps85 from Fotolia.com)

Cultivar tomates por el método hidropónico es algo muy fácil de hacer y la recompensa será un resultado sorprendente. El tomate es uno de los vegetales cultivados con más éxito por este método. El crecimiento hidropónico implica el uso de un sistema que elimina la necesidad de suelo, haciéndolo un método muy adecuado para interiores. Las mejores variedades para jardinería hidropónica son el tomate y ciertas plantas que crecen hacia arriba y necesitan de estacas. Debido a que las plantas no tienen que competir por los nutrientes del suelo, los tomates hidropónicos crecen más rápido y más. No hay mejor forma de cultivar tomates que hacerlo tú mismo y cosechar los beneficios día a día.

Nivel de dificultad:
Fácil

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Necesitarás

  • Semillas certificadas
  • Cubos de lana de roca
  • Bloques de lana de roca
  • Tablas de lana de roca
  • Bandejas de malla metálica
  • Cubetas Bato o cubetas hidropónicas similares
  • Líneas de goteo
  • Tubos fluorescentes
  • Un controlador de riego
  • Solución nutriente

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Instrucciones

  1. 1

    Coloca las semillas certificadas en los cubos de lana de roca con turba previamente remojada en agua tibia. Luego de una semana separa los cubos y colócalos de costado. Permite que haya espacio entre cada cubo. Los almácigos necesitan por lo menos 12 horas de luz al día. Un tubo fluorescente cumplirá con este requerimiento. Trasplanta los cubos de almácigos a los bloques de lana de roca en dos semanas. Los almácigos se colocan en bandejas de malla metálica esterilizadas y se dejan crecer por tres semanas más.

  2. 2

    Coloca dos plantas de tomate en cada cubeta Bato, o cualquier cubeta hidropónica similar, conectada a una línea de goteo. Conecta la línea de goteo a un extremo del bloque de lana de roca para permitir una correcta circulación de los nutrientes. Teniendo en cuenta cuántas plantas de tomate cultives y el tamaño del tanque de nutrientes utilizado, asegúrate que el nivel de la solución nutriente sea el adecuado para las condiciones del cultivo. Los tomates necesitan un nutriente con un nivel de pH de 6.0 a 6.3 para crecer saludables.

  3. 3

    Humedece las tablas de lana de roca en agua tibia durante 24 horas antes de usarlas. Corta al sesgo tres agujeros de drenaje de dos pulgadas de largo en la base. Realiza seis hendiduras en forma de X en el plástico de las tablas de lana de roca a la altura de las plantas. Coloca una planta en cada una de las seis hendiduras. Sitúa líneas de goteo a una pulgada de la base de cada planta de tomate.

  4. 4

    Estaquea los almácigos en posición vertical para maximizar espacio y soporte. El uso de estacas y cuerda funciona en todas las plantas. Guía las plantas cortando los brotes axilares. Estos brotes laterales privarán a la planta principal de alimento y agua, resultando en escasez de frutos o un crecimiento inadecuado. Las plantas necesitan despuntarse de modo que el tallo principal sea el único soporte.

  5. 5

    Poliniza las flores de tomate todos los días para que den frutos. Al atardecer, agita suavemente las plantas o utiliza un cepillo de dientes eléctrico aplicando una ligera vibración a los ramilletes.

Consejos y advertencias

  • Hay numerosos sistemas de jardinería hidropónica disponibles para el jardinero aficionado, desde los más simples hasta los más complejos y caros. Determina tus necesidades y cuántas plantas te gustaría y tienes espacio para producir. Eso te ayudará a la hora de tomar una decisión.

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