Cómo no ser un grinch y sentir la Navidad

Escrito por alejandro gamboa Google
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En busca del Grinch (o cómo evitar que se robe la Navidad)

Cómo no ser un grinch y sentir la Navidad
Cómo el grinch se robó la Navidad. (Getty Images/Getty Images Entertainment/Getty Images)

Si bien es verdad que Navidad es una época que ofrece la oportunidad excepcional para reflexionar, también es cierto que su propósito se ha visto afectado por la manera como el mundo del consumo invita a gastar dinero en regalos de todo tipo. Al llegar enero, por lo general la cruda realidad recuerda que tal vez debió haber un poco de mayor mesura y vivir más el espíritu de la temporada.

La Navidad es una celebración, una buena ocasión para festejar en compañía de nuestros seres queridos. También es un buen momento para cambiar de actividades, pues nos permite tener una pausa en la vida cotidiana para dedicarnos a respirar un ambiente festivo en el que casi todos --chicos y grandes-- quieren participar. Sin embargo, también hay quienes creen que todo esto no es sino un truco para vender y consumir. Si bien hay un poco de verdad en todo ello, también podemos ver lo positivo y no quedar como un "grinch".

El verdadero sentido de la Navidad

Cómo no ser un grinch y sentir la Navidad
Grinch, personificado por Jim Carrey. (Frederick M. Brown/Getty Images Entertainment/Getty Images)

El Grinch, nombre que nace del trabajo literario de Theodor Seuss Geisel llamado “Cómo el Grinch robó la Navidad”, fue el resultado de una preocupación del caricaturista y redactor de líneas infantiles mejor conocido como Dr. Seuss. En él critica como una parte importante de la sociedad suele olvidar el verdadero sentido de la Navidad, enfocándose solamente en sus aspectos más superficiales como el consumo y la fiesta, ausente del verdadero espíritu de estas fechas.

Sin embargo, el término fue transformándose con el tiempo, y de ser un nombre o sustantivo, “grinch” se convirtió en un adjetivo para calificar a alguien que no le gusta la Navidad, que es alérgico a la celebración y al espíritu de la época y que, además, hace lo posible por sabotear a los demás el placer de disfrutarla. En síntesis, “grinch” pasó a ser un término que designa a una persona amargada, que deberá taparse los oídos para evitar oír los clásicos villancicos y no salir de casa durante la temporada. También es aquél que no quiere compartir con otros la felicidad y la buena voluntad.

Un ejemplo clásico de un grinch, quien finalmente comprende el verdadero sentido navideño, es el que podríamos encontrar en el personaje principal de la gran obra de literatura infantil y juvenil "Cuento de Navidad" (1843), de Charles Dickens. Recordemos a ese viejo Ebenezer Scrooge, egoísta y duro de corazón, un avaro que no desea saber nada de la Navidad. Pero la visita del Fantasma de la Navidad Pasada, del Fantasma de la Navidad Presente y del Fantasma de la Navidad Futura, dejan en él una lección que cambia su vida por completo.

Consejos para no pasar como un “grinch”

Cómo no ser un grinch y sentir la Navidad
Celebrar la Navidad es una oportunidad que sólo se vive una vez al año. (Stockbyte/Stockbyte/Getty Images)

Un probable camino para redimir al grinch que todos llevamos dentro es seguir algunos pasos para que, en vez de sufrir la temporada, aprendamos a sobrevivirla con éxito y tal vez con un poco de suerte hasta terminemos cambiando ciertas actitudes hacia la Navidad.

Sin embargo, antes de ofrecer algunas ideas para dejar de estar amargado por la Navidad, habría que estar consciente de que aquél individuo cuyo corazón está endurecido, deberá tener el germen o el deseo primigenio de cambiar; alguien que realmente desee dejar de sufrir la época.

Es decir, nadie cambiará si no tiene el deseo verdadero; por otra parte, puede implicar un esfuerzo interesante cambiar de actitud y sumarse a la fiesta con el verdadero sentido de la Navidad en el corazón.

Para dejar de ser un grinch, habrá que seguir los siguientes pasos:

  1. Identificar los síntomas. Tal vez sólo sea un mal momento; quizá se esté pasando por alguna situación extraordinaria que justifica temporalmente una actitud negativa ante la Navidad. Sin embargo, si dicha actitud es crónica, habrá que reflexionar al respecto.

Algunas preguntas que podrían ayudar: ¿buscas huir a toda costa de todo aquello que signifique Navidad?, ¿te causa molestia el que las personas se sientan felices?, ¿te sientes apartado de la vida y tienes deseos de meterte debajo de tu cama?, ¿sientes deseos de gritar que todo es una farsa? Si la respuesta fue afirmativa en la mayoría de estas preguntas, considérate un grinch.

  1. Reflexionar al respecto de los motivos. Tal vez la lección que nos deja el cuento de Christian Andersen es que la navidad debe de ser algo para sentir con el corazón, con emoción, dejando de lado los aspectos más egoístas que poseemos. Esos lastres que no nos permiten ser felices son precisamente aquellos que amargan la existencia y nos evitan convivir con los demás y compartir los momentos para celebrar en armonía. Sin duda, un grinch no puede sino marginarse al mantener una actitud que sólo lo hará sentir más sólo.
  1. Suele pasar que, en la mayoría de los casos, hay una explicación subyacente en la actitud de rechazo a las celebraciones, en especial en época navideña. Muchas personas lo consideran un tormento debido a sus propias y complejas problemáticas. A veces la situación económica o los probables traumas sufridos a lo largo de la vida, suelen dejar amargura y soledad en los corazones que, de otra manera, hubieran sido más felices. Lo que podemos sugerir es que habrá que voltear a ver la vida de otra manera.

Las personas que vivieron situaciones lamentables o adversas deben saber que la vida continúa y no se detiene, por lo tanto estas fechas sirven de motivación para reflexionar y llenarnos de energía positiva para que el año venidero sea mejor. Habría que decir que la Navidad es lo contrario a la nostalgia y tristeza.

  1. Algunos tips para el grinch sin remedio: A) Desarrollar la capacidad de adaptación es una cualidad que debiéramos aplicar en toda circunstancia de la vida. El respeto hacia los demás es fundamental; B) Evita entrar en polémicas discusiones que no te llevarán a buen puerto. Sin duda has de tener buenas razones para ser un grinch, pero durante la Navidad permite que los demás disfruten. Deja la crítica para otro momento; C) En tu sitio de trabajo procura ser discreto y tolerante en el mejor sentido de la palabra. Seguramente tus compañeros querrán adornar la oficina, así que no hay razón para discutir al respecto. Si tu familia desea celebrar, admite que si bien no te gusta la Navidad, es mejor estar bien con todos que ser rechazado.

Tú eliges cómo deseas pasar esta temporada, es una elección personal: sufrirla o disfrutarla, así que el sentido común te dirá: pásalo bien, aunque pienses distinto.

El síndrome del grinch

Un conjunto de síntomas que presentan un cuadro en un paciente, es lo que comúnmente es llamado "síndrome", y debido a ciertas características manifestadas en actitudes de rechazo, fobia, depresión, tristeza, odio, hacia todo lo relacionado con la Navidad, se le ha dado por llamar síndrome del grinch.

Existen personas que padecen de este síndrome, término genérico que designa a aquéllos que tienen odio a todo aquéllo que signifique Navidad. Según algunos estudios, las personas que padecen dicho síndrome pueden tener deseos de suicidio, que se agravan con la temporada, incrementando las incidencias de muerte hasta en un 25% con respecto del resto del año. Se señala que las terapias grupales y actividades físicas pueden apoyar mucho a quienes la padecen.

La problemática entonces puede ser más profunda de lo que aparenta, más que simplemente asemejarla a las acciones anti-navideñas del personaje de ficción creado por el Dr. Seuss. Esto es así, porque las actitudes humanas muchas veces enmascaran problemáticas mucho más profundas que suelen salir a flote en momentos determinados de la vida.

De la misma manera, algunos otros estudios señalan que en la temporada invernal, cuando las noches son más prolongadas, el cerebro genera menos serotonina y eso aunado a problemáticas personales o familiares, puede crear un cuadro depresivo significativo.

Recordar el sentido real de la Navidad, es pensar que no se requieren bienes materiales, sino el deseo honesto y sincero de compartir con la familia o amigos. De igual forma, acercarse a un sentido más espiritual de la época, puede paliar ese Síndrome que parece que muchos viven en la temporada, sin que nos percatemos.

Consejos y advertencias

  • Para dejar de ser grinch y no morir en el intento: 1. Disfruta la temporada navideña, comparte con los tuyos estos momentos tan especiales. 3. Involúcrate en las actividades propias de la temporada, eso te hará sentir el espíritu de la Navidad. 4. Ábrete a la celebración, observa cómo los demás se abren a ti y comparten este momento en familia. 5. Si algo no te parece, guarda un momento tus comentarios y deja que la fiesta siga. 6. Recuerda que la Navidad es el espíritu de buena voluntad entre hombres y mujeres. 7. Dedica un momento para meditar y sentir el significado de todo esto y después únete a la fiesta. 8. La Navidad conmemora el nacimiento de Jesús y los regalos que éste recibe son símbolos para reflexionar. 9. Dar y recibir es la consigna a seguir, no sólo en esta temporada, sino todo el año.

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