Cómo hacer extracto de fresa

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Un extracto es una solución concentrada de sabor y puede hacerse de cualquier alimento. Puedes usar fresas para hacer un extracto que pueda agregarse a los postres, aderezos o a salsas. El beneficio de hacerlo por ti mismo es que será completamente natural y no llevará alcohol, el cual es utilizado como base en la mayoría de los extractos fabricados comercialmente.

Passo 1

Elige la parte superior verde de las fresas y corta una libra (453 g) de ellas en rodajas de 1/4 de pulgada (0,64 cm).

Passo 2

Coloca las rodajas de fresas en una cacerola con una taza de agua y media taza de azúcar. Cúbrela y enciende a fuego medio para hervir a fuego lento.

Passo 3

Cocina las fresas por aproximadamente 30 minutos o hasta que los trozos comiencen a estar blandos y a deshacerse.

Passo 4

Alinea el colador con la estopilla y colócalo dentro de un recipiente plástico para recoger el líquido. Vierte el líquido en el colador para separarlo de los sólidos. Aprieta la estopilla para que el exceso de jugo se pase al recipiente plástico.

Passo 5

Vierte nuevamente el líquido en la cacerola y enciende el fuego en calor medio. Déjala sin tapar. Cocina el líquido hasta que se reduzca a un cuarto de taza. Al reducirse el líquido se evapora el agua y se concentra el sabor.

Passo 6

Guarda el extracto en un recipiente hermético dentro del refrigerador por un máximo de 60 días. Úsalo en las recetas como lo harías normalmente con el extracto comercial.

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