Cómo obtener filetes de pescado crujientes en el horno

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El penetrante aroma del pescado fresco llama a un aficionado de mariscos de cuadras de distancia. La capa empanizada se cocina a un color dorado, rico y ofrece un contraste de textura crujiente al suave pescado que lleva dentro, el cual permanece húmedo y delicado gracias a esta capa protectora. El único inconveniente es la cantidad de grasa que se utiliza al freír pescado. Los cocineros conscientes de la salud pueden volver a recrear los placeres del pescado frito en el horno con menos dependencia de la grasa.

Paso 1

Da palmadas a tus filetes para secarlos con toallas de papel limpias. Córtalos en trozos al tamaño de porción si es necesario.

Paso 2

Mezcla aproximadamente 1 cucharadita de sal y pimienta a la harina. Draga cada filete en la harina sazonada. Sacude cualquier exceso de harina y, a continuación, sumerge los filetes en un recipiente poco profundo de leche. La leche y la harina crean una superficie pegajosa en el pescado.

Paso 3

Presiona los filetes en un plato de migas de pan, migas de galletas o panko. Asegúrate que cada pieza esté uniformemente cubierta con migajas, luego transfiérelas a un plato forrado con papel de cera o pergamino. Cuando cada filete esté cubierto, coloca el plato en tu refrigerador y deja que los filetes descansen por al menos 1 hora pero no más de 3. Este paso permite que las migajas absorban la leche y se fijen en una capa cohesiva.

Paso 4

Precalienta el horno a 425 grados Fahrenheit (218 grados Celsius). Retira los filetes de tu refrigerador y colócalos uniformemente en una charola recubierta con un forro de pergamino para hornear. Rocía cada filete ligera pero uniformemente en ambos lados con pan.

Paso 5

Hornea los filetes hasta que las migas tengan un aspecto color café claro, aproximadamente de 10 a 12 minutos. Si las migas que has elegido son lentas para dorar, termina los filetes en tu asador durante 1 minuto o menos hasta que se doren. Sírvelos calientes.

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