Cómo pintar un refrigerador oxidado

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Una cocina limpia y brillante es la característica distintiva de un hogar limpio. Si un refrigerador oxidado hace que tu cocina se vea sucia y deslucida, puedes sencillamente remover el óxido y volver a pintar con algunos elementos y un poco de tiempo. Comienza retirando los alimentos del refrigerador y desconéctalo. Una vez hecho esto, ya está listo para que lo limpies y pintes.

Passo 1

Limpia el refrigerador con una esponja y agua con jabón neutro. Remueve la mugre y los residuos que pudieron haberse acumulado con el tiempo.

Passo 2

Seca el refrigerador con toallas.

Passo 3

Friega toda la superficie del refrigerador con la lija y presta especial atención a las zonas oxidadas. Lija hasta que la vieja pintura brillosa se vea mate. Al hacer esto, quitas el herrumbre y haces que la pintura se adhiera a la superficie de una mejor manera.

Passo 4

Limpia el refrigerador con una esponja húmeda a fin de quitar todas las partículas de óxido. Seca con una toalla.

Passo 5

Tapa las juntas o cualquier otra parte que no deseas pintar con la cinta de enmascarar.

Passo 6

Coloca el refrigerador sobre algo que sirva para cubrir para impedir que cualquier derrame de pintura manche algún elemento de tu casa.

Passo 7

Vierte el esmalte en la bandeja y pasa la pintura sobre el refrigerador con el rodillo. Procura que las pinceladas sean parejas y que se forme una capa uniforme. Deja que la pintura se seque durante toda la noche y aplica una segunda mano si es necesario.

Passo 8

Utiliza el pincel para llegar a los lugares más pequeños o difíciles, como pueden ser entre la puerta y la parte principal del refrigerador, que es donde el rodillo no puede entrar.

Passo 9

Retira la cinta de enmascarar con cuidado y deséchala.

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