No tan rápido: el movimiento de "Slow Food"

Escrito por eric oropeza
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La “fast life” está acabando con nosotros; conoce “Slow food”, una nueva alternativa para mejorar tu calidad de vida a través de una mejor alimentación.

No tan rápido: el movimiento de "Slow Food"
Fue presentada oficialmente el 9 de diciembre de 1989, en París, Francia. (Thinkstock/Comstock/Getty Images)

“Slow Food me hizo darme cuenta cuán importante es para los granjeros, productores, cocineros y consumidores trabajar juntos para defender nuestra herencia agrícola”.

— Madien Seck -- Agronomista de Senegal

¿Has notado que símbolos como los arcos dorados de McDonald’s se han vuelto casi universales? Como se mostró en el documental “Super Size Me”, la alimentación de tipo “comida rápida” ayuda a llenar la barriga, pero no ayuda a establecer una nutrición saludable; además que al largo plazo puede causar severos problemas de salud. La proliferación de establecimientos de comida rápida es una realidad de nuestros tiempos, y la organización eco-gastronómica Slow Food nació para contrarrestarlo. Fue introducida en 1989, y tiene como uno de sus más importantes principios que la comida sea buena y saludable, sin dañar el medio ambiente, a los animales y sobre todo, sin dañar a la salud del ser humano. Actualmente la organización posee una red de más de 80 mil miembros en todo el mundo, a quienes se les invita a ir en contra del estilo de vida rápido y rescatar el gusto por comida que, aunque tarde más tiempo y sea más laboriosa en preparar, es más saludable.

La raíz del movimiento

No tan rápido: el movimiento de "Slow Food"
Slow Food considera que lo único que produce la comida rápida es que nos volvamos menos exigentes con los sabores y calidad en los productos de la naturaleza. (Polka Dot Images/Polka Dot/Getty Images)

Para nadie es nuevo el concepto de “Fast Food”. Este alimento se introdujo a principios del siglo XX, con locales que entregaban comida a través de una ventana a una rápida velocidad en distintas ciudades de los Estados Unidos. Con el paso de los años, se volvieron más y más populares este tipo de establecimientos, convirtiendo a este tipo de comida en el pan de cada día de muchas personas.

A finales de los años 80 y principios de los 90, el italiano Carlo Petrini fundó Slow Food con el objetivo de contrarrestar este tipo de comida y productos. El establecimiento de una franquicia de McDonald’s en la Piazza di Spagna en Roma despertó su indignación, y a partir de ahí arrancó la iniciativa, la cual se convertiría en todo un movimiento para oponer lo que se vende en este tipo de restaurantes. Lo llamó “comida lenta” para contrarrestar el estilo de vida rápida a la que el mundo se había acostumbrado.

Como una de sus principales consignas, esta organización propone rescatar los sabores tradicionales de las cocinas de cada país y detener la conversión hacia sabores “internacionales” o “globales“ que no ayudan a preservar la identidad de gastronomías locales. Desde que comenzó, Slow Food ha tenido objetivos claros que se pueden observar de forma definida dentro del manifiesto que propone: luchar contra el achatarramiento que produce la comida rápida, redescubrir la riqueza y los aromas de la cocina tradicional, rescatar en el homo sapiens su sabiduría para elegir adecuadamente los alimentos y así liberarse del estilo de vida de alta velocidad característica de los siglos XX y XXI. En el fondo busca preservar la especie humana y alejarla de los hábitos que pueden ponerla en peligro de extinción. Tiene varios programas que se han desarrollado en la sociedad con gran éxito, los cuales detallamos en seguida.

Defensa de la biodiversidad

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Aquí un ejemplo de las actividades que se llevan a cabo en el programa Educación del gusto. Esta exposición se llevó a cabo en la isla de Maui, Estados Unidos. (Seiya Kawamoto/Lifesize/Getty Images)

Una de las creencias de este movimiento consiste en que se debe de recuperar el sabor de todos los alimentos, y cuidar que productos como cereales, frutas, verduras, especies animales y otros alimentos no desaparezcan. Esto se hace a través de tres programas principales.

El primero de ellos llamado "El arca del Gusto" que apareció en 1996 y es un catálogo en el cual se ofrecen al consumidor 37 productos naturales asociados a alguna región específica del país que se encuentran en peligro de desaparecer, con el fin de que la gente los conozca y pueda fomentar su consumo; su nombre hace referencia al Arca de Noé.

Por otra parte, el segundo proyecto es el de "los baluartes". Éste surgió en 2003 con el fin de ayudar a los pescadores a que puedan reconocer la calidad de su pescado, fomentar el consumo del mismo así como encontrar nuevas alternativas de distribución y comercialización. Actualmente poseen 12 baluartes en diferentes partes del mundo, destacando el principal en Italia.

Siguiendo con estos ideales, organizaron un tercer proyecto en 2004 denominado "Terra madre": un encuentro bianual celebrado en Turín, Italia, en el que una red de personas formada por académicos, cocineros, productores y hasta consumidores intercambian experiencias y conocimientos con el fin de salvaguardar la integridad alimenticia en todo el mundo.

Educar el gusto

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Parte de sus actividades consisten en educar el paladar de quienes siguen el movimiento. (Jupiterimages/Comstock/Getty Images)

La educación es la clave de la evolución de una sociedad, y las personas detrás de Slow Food está conscientes de eso. A través de este programa le enseñan a la población la importancia que adquiere el sentido del gusto ante una buena comida. Para ello establecieron los Laboratorios del Gusto, un lugar en el que expertos en el área de alimentos imparten pláticas y degustaciones para dar a conocer la importancia que tiene el rescatar los sabores tradicionales.

Pero esto no es todo. En conjunto con algunas escuelas, han creado huertos escolares con los cuales también los estudiantes resultan beneficiados al adquirir más conocimientos acerca de este tipo de actividades. Este programa ha conseguido tantos avances que en el año 2004 lograron abrir la Universidad de Ciencias Gastronómicas en Italia, una escuela en la cual sus estudiantes no aprenden a cocinar, sino que se dedican a estudiar gastronomía desde las ramas de historia, literatura, ciencia y tecnología.

Vincular a todos los partícipes

No tan rápido: el movimiento de "Slow Food"
Año con año realizan el Slow Food Festival en distintas partes del mundo, en éste se reúnen las convivias, asociaciones locales y el público en general para conocer todas las novedades del movimiento. (Ciaran Griffin/Lifesize/Getty Images)

Otra faceta de la misión de Slow Food consiste en poner en contacto a productores, coproductores y consumidores. A través de distintos eventos como ferias y muestras, Slow Food crea vínculos entre los consumidores y productores para crear una cadena con mayor fuerza y sin intermediarios, como los supermercados y los comercios especializados.

Un ejemplo de ello es el "Salone del Gusto" un evento que ya lleva ocho ediciones y es celebrado en diferentes partes del mundo, en el cual los productores ofrecen sus alimentos para que el público conozca sabores nuevos y diferentes, todos ellos bajo el estándar de calidad de Slow Food. Otro de este tipo de eventos es "Slow fish" en el cual, como su nombre lo indica, se hace una feria en la cual se presentan los productos marinos con mayor calidad para todos los consumidores del mundo. Uno más es "A taste of slow", donde los productos aparecen ya preparados para que el público conozca su forma de elaboración, así como sus ingredientes.

Sus miembros están organizados en "convivias", que son estructuras locales, por donde llevan a cabo diferentes acciones que se rigen por estos tres programas, con el fin de obtener una industria alimentaria mucho más sana y productiva.

Consejos y advertencias

  • Si te interesa lo que acabas de leer existen muchas maneras de colaborar con esta causa: desde donativos a través de una cuenta bancaria (ya que cabe mencionar que esta asociación se organiza sin fines de lucro y se administra a través de recursos propios), o adoptar uno de los tantos proyectos en los que se ven involucrados, los cuales se encuentran en su sitio web oficial. También puedes acercarte a una convivia si es que existe una en tu país, y si no, también puedes organizar una. En su sitio web (www.slowfood.com) hay una dirección de e-mail a través de la cual puedes pedir informes y ellos mismos te asesorarán para que tu convivia sea completamente oficial y reciba los beneficios de afiliarse a Slow Food.

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