Ahorra tiempo: comidas que puedes preparar la noche anterior

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Hoy en día es realmente complicado el cocinar. Con todo, es posible que las opciones fuera de casa no te sean muy atractivas, ya sea porque son poco nutritivas, porque te quedan lejos o inclusive, son caras. Aún en el caso de que trabajes en casa, quizá el tiempo no te rinde para poder preparar la comida para ti o para tu familia. Aquí hay varias opciones de comidas que puedes preparar con antelación y que te harán ahorrar tiempo y esfuerzo, ¿te animas?

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Hoy en día es realmente complicado el cocinar. Con todo, es posible que las opciones fuera de casa no te sean muy atractivas, ya sea porque son poco nutritivas, porque te quedan lejos o inclusive, son caras. Aún en el caso de que trabajes en casa, quizá el tiempo no te rinde para poder preparar la comida para ti o para tu familia. Aquí hay varias opciones de comidas que puedes preparar con antelación y que te harán ahorrar tiempo y esfuerzo, ¿te animas?

Una rica sopa como entrada

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Nada más fácil que preparar una sopa de fideos: sólo se necesita puré de tomate condimentado (comercial o preparado en casa con tomate, cebolla, sal y ajo), aceite, dos tazas de agua y, por supuesto, los fideos. Sofríe ligeramente los fideos, añade el resto de los ingredientes (puedes añadir sazonador en polvo) y cuece a fuego bajo por 15 minutos. Puedes añadir durante la cocción trocitos de vegetales (puerro, brócoli, zanahoria, espinacas) para hacerla más nutritiva. Guarda en un recipiente sellado y refrigera.

Platos fríos que siempre se antojan

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Son sencillos, completos y se preparan en minutos, como un emparedado de ensalada de atún. Escurre una lata de atún, añade cebolla finamente picada y tomate en cubos, mezcla todo y añade crema ácida o mayonesa. Refrigera en un recipiente sellado y al día siguiente coloca en dos rebanadas de pan. Prepara una ensalada de huevo: toma dos huevos duros y desmenúzalos con un tenedor, mezcla con mayonesa o crema ácida, refrigera y acompaña con galletas saladas.

Tacos dorados mexicanos

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Es un platillo típico mexicano, conocido como "antojito". En una tortilla de maíz (suave y caliente) añade una cucharadita de puré de papa, formando una línea a la mitad de la tortilla, enrolla con cuidado y fríe en aceite caliente por ambos lados durante dos o tres minutos. Escurre en papel absorbente y refrigera en un recipiente sellado. Puedes usar requesón o queso mascarpone. Es preferible si guardas los tacos únicamente enrollados y al día siguiente los fríes. Cómelos con un dip de guacamole o con crema ácida, queso rallado y lechuga en tiras.

Ensaladas ricas, vistosas y nutritivas

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Tienen muchas ventajas: son una comida fácil de preparar y de transportar, son sumamente nutritivas y se antoja siempre comerlas. Corta lechuga en trozos y añade verdura cruda o cocida (zanahoria, jícama, tomate, rábano, cebolla, calabacines) o también fruta (manzana, pera, kiwi, piña, naranja), en rodajas o cubos y refrigera. Puedes añadir cubos de queso, atún, huevo cocido (duro) o aliños como aceite de oliva (con vinagre, sal, pimienta o limón), yogúr o mayonesa.

Tortitas de vegetales, solas o acompañadas

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Solamente tienes que rallar el vegetal de tu predilección (calabacín, zanahoria, papa, chayote) y mezclarlo con huevo batido, sal y pimienta. Si la mezcla queda muy húmeda, añade germen de trigo para espesar un poco y, a la vez, hacerla más nutritiva. En una sartén caliente, añade un chorrito de aceite de oliva y añade dos cucharadas soperas de la mezcla. Haz lo mismo con el resto y una vez que doren los bordes, voltea. Puedes comerlas acompañadas de una ensalada o bañarlas en salsa de tomate condimentada.

Potajes con leguminosas, una comida completa

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Las leguminosas como las lentejas, habas y frijoles son altamente nutritivas: contienen vitaminas, minerales, proteínas y fibra; si las combinas con cereales (pan, tortilla de maíz, arroz), formas una proteína completa. Pueden ser un plato de entrada o una comida de un solo plato. Necesitas cocerlas con agua, aceite y cebolla y una vez suaves, añade sal, tomate en trozos, tocino, piña o plátano. Déjalo cocer a fuego bajo durante unos 15 minutos. En el caso de los frijoles, puedes añadir al final de la cocción una rama de epazote, una hierba aromática, para hacerlos más ricos.

Calabacitas en varias presentaciones

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Puedes preparar calabacitas (calabacines, zuquinis, zapallos) de varias maneras. Córtalas en cubos y sofríe con ajo, cebolla y tomate en cubos, sazona con sal y deja cocer a fuego bajo hasta que se suavicen. Puedes cocerlas enteras en agua con sal hasta que estén suaves, corta longitudinalmente, retira el centro y rellena con atún, granos de elote (choclo), pimiento en tiras y queso; al día siguiente hornea un par de minutos para gratinar. Otra receta es cortarlas en rodajas, enharinar, pasarlas por huevo y luego por pan molido (o germen de trigo) y freír hasta que estén cocidas.

Papas, siempre a la orden

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Las papas contienen carbohidratos, potasio y agua. Pueden cocerse en agua con sal o al vapor y comerse maceradas (puré). Puedes sofreír ajo, cebolla y tomate en cubos y añadir cubos de papa cocida, cocer algunos minutos y guardar. También puedes ahuecarlas y rellenarlas con crema agria, atún o queso. Si las cortas en rodajas o láminas finas, colócalas en capas en un refractario de vidrio; agrega queso fresco, crema y pimientos y hornea esa misma noche o al día siguiente.

Comida china, una rica opción

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Prepara un delicioso chop suey. Puedes guisarlo una noche antes o dejar todos los vegetales cortados y únicamente guisar al día siguiente. Corta en tiras o rodajas los siguientes vegetales: pimento verde o rojo, un par de zanahorias, tres cebolletas o unas rodajas de poro (puerro), germinado de soya (brotes de soja) y ajo. Puedes añadir brócoli (brécol), coliflor, edamame, calabacita (calabacín, zuquini), nueces o camarones. Sofríe todo en una sartén grande tipo wok, sazona con jengibre, salsa de soya, caldo de verduras y pimienta hasta que cambien de color. Acompaña con arroz cocido.

Huevo, un alimento siempre asequible

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Corta trozos de vegetales (zanahoria, calabacín, pimiento, ejotes, espinacas) en tiras u hongos en láminas y sofríes en aceite de oliva con cebolla. Bate dos huevos ligeramente y vierte en una sartén caliente, añade los vegetales cocidos y dobla por la mitad. Puedes también sofreír papas en rodajas y añadir el huevo batido, sazona con sal y pimienta y cubre con una sartén del mismo diámetro. Cuece a fuego bajo por dos o tres minutos. Sujeta ambas sartenes por el mango e inviértelas, cocina un par de minutos más, deja enfriar y guarda.

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