Cómo congelar pesto

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Llega el final de la temporada y tienes una gran cantidad de albahaca en tu jardín. En vez de tirarla, junta las hojas y haz tu receta de pesto favorita. No requiere de mucho trabajo congelar el pesto, dándote ese sabor veraniego durante todo el invierno. Aquí hay algunas guías útiles para conservar tu pesto.

Step 1

Coloca el pesto en la bolsa grande. No la llenes demasiado, ya que la hace más difícil de manipular. Lo mejore es hacer èsto en varias etapas en lugar de en una sola vez. Sella la bolsa y resérvala.

Step 2

Coloca las bandejas de hielo en filas sobre la mesada o una mesa cerca de a bolsa con pesto. Èsto hará que sea más sencillo ir de una bandeja a otra.

Step 3

Haz un pequeño orificio en una de las esquinas inferiores de la bolsa grande. Lo mejor es comenzar con un orificio pequeño y ajustar el diámetro a medida que lo necesitas. El orificio debe ser grande para que el pesto pueda salir, pero pequeño para poder controlar el flujo.

Step 4

Presiona el pesto sobre las bandejas y llena cada cubo de forma pareja. Ve de una bandeja a otra hasta que todas estén llenas. Sostén la bolsa al revés sobre un bol y dobla el borde cortado. Cierra la bolsa con un alfiler y colócala en un bol. Coloca el bol en el refrigerador.

Step 5

Empareja la superficie del pesto sobre las bandejas. Coloca una hoja de envoltura plástica por encima. Aplasta el plástico para que esté en contacto con el pesto. Esto ayuda a reducir la decoloración debida a la oxidación.

Step 6

Coloca las bandejas de hielo en el congelador. Tomará varias horas hasta que se congele. Luego quita los cubos de las bandejas y colócalos en una bolsa para congelador. Quita todo el aire que puedas de la bolsa. Etiqueta la bolsa con tinta permanente y recuerda escribir la fecha. Continúa congelando el resto del pesto con este método.

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