Cómo congelar una piña

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Una vez consideradas la fruta de la realeza, las piñas se convirtieron rápidamente en un símbolo de hospitalidad, bienvenida y celebración entre invitados y anfitriones. Hoy en día, en 2011, los granjeros exportan piñas desde los climas tropicales al mundo. El estrecho margen entre una piña madura y una estropeada hace que muchos supermercados almacenen este postre espinoso cuando está verde, no dorado. La piña congelada es útil para hacer batidos y postres, pero como la mayoría de las frutas, no mantendrá todo su sabor o consistencia después de descongelarla. La preparación y la planificación apropiadas mantendrán tu piña fresca por hasta 10 meses.

Paso 1

Quita el corazón de una piña fresca y amarilla, cortando un cuadrado alrededor del tallo por la base de la fruta y removiendo toda la sección media. Rebana los lados, o cáscara, hasta que los "ojos" espinosos no sen visibles dentro de la fruta.

Paso 2

Rebana la piña en tiras, cubos o tritúrala. Crea pequeños pedazos si planeas usarla para batidos o bebidas con frutas. Tritúrala sólo si quieres usar toda la bolsa de una vez, ya que la piña triturada es difícil de separar cuando está congelada.

Paso 3

Coloca la piña en una bolsa plástica sellada con cierre lista para congelar con una cuchara. Quita el exceso de aire, presionándola desde la parte inferior hacia arriba y cerrando el cierre.

Paso 4

Escribe la fecha de congelación en la parte exterior de la bolsa plástica antes de colocarla en el congelador.

Paso 5

Descongela tu piña a temperatura ambiente por unas horas o hasta que se ablande. Evita volver a congelarla.

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