Cómo convertir el maíz seco en harina

La harina de maíz es un ingrediente esencial en muchas recetas como polenta, tortillas y pan. Si tienes tiempo y una excelente fuente de maíz seco, moler tu propia harina puede ser una alternativa en lugar de comprarla ya preparada. La frescura y la calidad de la harina será incomparable con cualquiera que compres en una tienda (suponiendo que inicias el proceso con buen maíz). Y sabrás perfectamente de qué está hecha porque la has molido tú mismo.

Limpia el maíz. Enjuágalo (no lo empapes) en un recipiente grande con agua varias veces hasta que el agua esté clara. Remueve cualquier tallo, suciedad o piedritas. Déjalo secar por completo antes de continuar.

Pon a moler el maíz. Comienza con una pequeña cantidad hasta que conozcas bien el proceso. Puedes utilizar el molino eléctrico Grain Master Whisper Mill o el Bosch Nutrimill, pero no olvides seguir las advertencias del fabricante para evitar que se sobrecaliente. Coloca el maíz en la bandeja de alimentación y hazlo moler hasta que no haya más piezas grandes de grano.

Tamiza y muele de nuevo el grano. Omite este paso si utilizaste un molino eléctrico. Para hacer pan de maíz, la harina debe estar tan fina como la harina multiusos. Puedes utilizar una más gruesa para hacer la polenta y las tortillas. Si no está suficientemente fina, simplemente tamízala y vuélvela a moler.

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