Cómo freír un huevo sin que la yema quede líquida

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En el Reino Unido, los huevos fritos se sirven con el desayuno junto a palitos de marmite. En España, son servidos con arroz. En América del Sur, con sémola, y en Nueva Inglaterra, con picadillo de carne. Tocino, salchichas y tostadas son acompañamientos universales para los huevos fritos en el desayuno. Los huevos fritos saben diferente dependiendo de cuánto tiempo se cocinen. A algunas personas, les gusta la yema de huevo un poco "líquida", para mojar las tostadas en ella, otros encuentran que esto es desagradable y prefieren una yema de huevo dura, completamente cocida. Es fácil conseguir que la yema de un huevo frito no gotee. Simplemente perfora la yema durante el proceso de cocción.

Passo 1

Coloca 3/4 de cucharada de mantequilla y 3/4 de cucharada de aceite de oliva en una plancha antiadherente o sartén de hierro fundido. El aceite de oliva ayuda a evitar que la mantequilla se queme y ponga marrón.

Passo 2

Calienta la sartén a fuego medio.

Passo 3

Casca el huevo en un tazón pequeño.

Passo 4

Desliza el huevo de la taza hacia la sartén después de que la mantequilla empiece a formar espuma.

Passo 5

Deja cocer el huevo durante dos o tres minutos. Cuando el blanco comience a notarse, utiliza el borde de una espátula para romper suavemente la yema de huevo en la sartén en varios puntos. Esto hace que la yema de huevo se derrame y llegue a la superficie de la sartén, lo que le permite cocinarse completamente.

Passo 6

Retira el huevo con la espátula una vez que la yema se cocine, pásalo a un plato y espolvorea con sal y pimienta a gusto.

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