Cómo preparar y congelar manzanas crudas con limón

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Cuando la cosecha de otoño te proporciona una abundancia de manzanas frescas y has tenido ya suficientes pasteles de manzana, pasteles de frutas y buñuelos, es el momento de llenar el congelador. Las rodajas de manzanas congeladas con jugo de limón es una técnica utilizada para la conservación que evita que la fruta se ponga marrón y la deja con un sabor dulce. Descongela las rodajas de manzana para hornear pasteles y tortas durante todo el año o déjalas congeladas para mezclarlas en batidos.

Paso 1

Encuentra un recipiente de plástico duro y hermético que sea adecuado para su uso en el congelador o utiliza bolsas seguras de congelación de plástico. Elige una bolsa o contenedor más cercano en tamaño a la cantidad de manzanas que estás congelando ya que deberás llenar las bolsas tan llenas como sea posible para disminuir las quemaduras por congelación.

Paso 2

Elige la fruta de más alta calidad para la congelación. Ordena tus manzanas y elimina cualquiera que esté magullada, tenga partes blandas o podridas; también puedes cortar cualquier punto blando o con magulladura y utilizar el resto de la manzana si lo deseas. Prepara únicamente las manzanas suficientes para llenar una o dos bolsas o recipientes de una sola vez. Lava todas las manzanas que planeas congelar en este momento.

Paso 3

Pela las manzanas con un pelador de manzana o un cuchillo para pelar. Quita el centro con un descorazonador de manzanas o corta las manzanas en cuartos y retira la médula. Corta las manzanas peladas por la mitad, si aún no lo has hecho, y luego en cuartos. Corta los cuartos de manzana a lo largo en rodajas gruesas de 1/4 de pulgada (0,63 cm).

Paso 4

Rueda un limón sobre una superficie dura para ablandarlo. Córtalo por la mitad y exprime 3 cucharadas de jugo de limón en un recipiente de 2 cuartos de galón (1,89 lts). Añade 1 cuarto de galón (0,94 lts) de agua fría y revuelve. Añade las rodajas de manzanas y revuelve suavemente para cubrir todos los lados de las rebanadas con el agua de limón. Deja que los trozos de manzana reposen durante dos minutos.

Paso 5

Retira las rodajas de manzana y escúrrelas en un colador; puedes drenar el agua de limón de nuevo en el recipiente y volver a utilizar la mezcla para las otras manzanas que estés congelando. Embala las rodajas de manzana en una bolsa para congelar o en un recipiente de plástico y ciérrala por completo antes de colocarla en el congelador. Escribe la fecha en la cual estás congelando la fruta en el exterior de la bolsa o recipiente y úsala dentro del lapso de un año para obtener los mejores resultados.

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