Honor a quien honor merece: Steven Spielberg y su nueva película sobre Abraham Lincoln

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El talentoso director de Hollywood Steven Spielberg nos cuenta sobre su más reciente proyecto

Honor a quien honor merece: Steven Spielberg y su nueva película sobre Abraham Lincoln
Spielberg en la premiere de una de sus películas. (Samir Hussein/WireImage/Getty Images)

Siempre me ha fascinado el mito de Abraham Lincoln. Cuando lees un poco sobre él y la Guerra Civil, y todo lo que llevó a que sucediera, empiezas a entender que el mito aparece cuando pensamos que entendemos a un personaje --lo convertimos en una especie de estereotipo cultural.

— Steven Spielberg

Con más de cuatro décadas de carrera, Steven Spielberg no es un extraño en el mundo del cine. Comúnmente se le asocia con películas de ciencia ficción como “E.T.” y “Jurassic Park”, pero el director taquillero también ha creado una serie prolífica de obras históricas, como “Schindler’s List” (“La Lista de Schindler”) y “Saving Private Ryan” (“Rescatando al soldado Ryan”). Su obra más reciente también es de índole histórico, y debido a la temática, es posible que el director vuelva a hacer historia.

Parece que has querido hacer esto toda tu vida. ¿Qué hizo que esto se convirtiera en un proyecto que te apasionara?

Honor a quien honor merece: Steven Spielberg y su nueva película sobre Abraham Lincoln
La estatua de Abraham Lincoln en Washington, D.C. (Medioimages/Photodisc/Photodisc/Getty Images)

Siempre me ha fascinado el mito de Abraham Lincoln. Cuando lees un poco sobre él y la Guerra Civil, y todo lo que llevó a que sucediera, empiezas a entender que el mito aparece cuando pensamos que entendemos a un personaje. Lo convertimos en una especie de estereotipo cultural, en este caso a nivel nacional. Lincoln ha sido reducido a una estatua por los últimos 60 años. Ha habido muchos escritos sobre él, muchos más que películas o series de televisión. Es como una persona desconocida en nuestra industria, en este medio. Tienes que remontarte a los años ‘30 para encontrar una película que sólo trate de Abraham Lincoln.

Mi fascinación con Lincoln empezó cuando era pequeño y luego llegó a un punto en el cual –después de leer mucho sobre él— pensé que había una oportunidad de contar una parte de su vida en cine. Así es como toda esta fascinación empezó.

¿Qué aprendiste sobre Lincoln que no sabías antes o que te sorprendió mientras ahondabas en materiales históricos para esta película?

Hay tanto que no sabía sobre Lincoln, y hay tantas perspectivas diferentes sobre él. Con más de 700 libros escritos sobre el tema, el poder encontrar tan sólo cinco libros que concuerden con cada faceta de su vida es difícil. Pero la única cosa que realmente me sorprendió sobre Lincoln era su responsabilidad, la promesa que tomó: una promesa constitucional de preservar la unión del estado Americano. Él ha sido el único presidente al que le arrancaron la unión y la rompieron a la mitad. Eso seguro le ha afectado. Eso y el peso de la guerra que empezó por la esclavitud, aunque no sé si algo de su depresión eran por sus pensamientos profundos: yendo muy, pero muy dentro de su interior para descubrir elementos que terminarían esta guerra.

Además de eso, me sorprendió cómo no se quebrantó a la mitad de su primera presidencia. Con la Guerra Civil estallando fuera de control a su alrededor, más de 600,000 vidas perdidas (algunas fuentes argumentan que las pérdidas suman más de 750,000). Con su esposa llegando al límite de su conciencia, la pérdida de su hijo dos años antes del momento en que comienza nuestra película, otro hijo muerto antes que aquél… el hecho de que pudo sobrepasar todo eso con un paso firme y moral me impresiona bastante.

Cuando tomas una porción de algo, digamos, por ejemplo, de la vida de Lincoln, ¿cómo decides dónde parar?

Hubo muchas discusiones acerca de eso. Era muy, pero muy importante que Lincoln atravesara el campo de batalla en las afueras de Petersburgo y tener el intercambio con el General Ulysses S. Grant. Era casi el epílogo, entre él y Grant. Después está la reconciliación entre el presidente y su esposa en la carroza. Necesitábamos todos esos momentos para contar realmente la historia de Abraham Lincoln. Al mismo tiempo, necesitábamos enfocarnos en ella. Tony Kushner trató de escribir el libro de Doris Kearns Goodwin. Su primera entrega fue de 550 páginas. Necesitábamos enfocarlo en un presidente en acción, que también era padre y esposo. No podíamos hacer eso si hacíamos de esta película la lista más grande de éxitos en la vida del presidente. Nos hubiéramos convertido en diletantes en vez de cineastas y actores. Hubiéramos estado sólo ofreciendo títulos, sin ningún sentido de profundidad de este personaje, de este hombre.

Como has dicho antes, biografías de figuras históricas solían ser el pan de cada día en Hollywood. ¿Por qué crees que eso dejó de suceder? ¿Por qué consideras que ahora es un buen momento para la historia de Lincoln o, más bien, este capítulo en su historia?

Hubiera sido muy feliz si hubiera filmado Lincoln en el año 2000, el año en el que conocí a Doris Kearns Goodwin. Le tomó algunos años escribir el libro. Nos tomó algunos años más escribir el guión. Así que no estaba esperando un momento particular. Hubo un momento en el que jugué con la idea de sacar la película en el aniversario número 200 del nacimiento de Lincoln, pero no estábamos listos para hacer la película en ese entonces. Hay quienes dicen “Ah, la hiciste por lo que está sucediendo en el mundo de la política hoy en día”. No, estábamos listos para hacerla durante la administración de Bush. No tuvo nada que ver con el panorama político actual.

No tuvo nada que ver con levantar un espejo para reflejar la forma en la que se maneja el día a día en Capitol Hill (la sede de la Casa Blanca en Washington, D.C.). Creo que cualquier momento es un buen momento para una historia llamativa. Sobre el tema de que la popularidad de los dramas históricos ha bajado, la verdad no lo sé. Hace poco salió la película “The King’s Speech” (“El Discurso del Rey”). Nadie sabía nada sobre él; mucha gente que conozco ¡ni siquiera sabía que hubo un rey antes de Elizabeth! Eso abrió muchas puertas y la gente decía “¡Oh! Aprendí algo que no sabía”. No hay un mal momento o uno bueno. Para mí, cuando encuentro una historia que estoy listo para contar y el guión me gusta, entonces ese es el momento para contarla.

Mencionaste antes que esta película tiene un gran elenco estelar. ¿Tuviste alguna preocupación en algún momento de que estos grandes nombres distrajeran de la historia al público?

No, nada que ver. Los actores que están en la historia, algunos de ellos muy populares entre el público americano, desaparecen en sus personajes casi inmediatamente después de que aparecen en pantalla. Para cuando la película está cinco, seis minutos empezada, los actores se vuelven anónimos y se convierten en sus personajes. Eso es lo grandioso de contratar a actores talentosos. Su trabajo es convencerte de quiénes son, y por eso estoy muy orgulloso de este reparto.

Cuando empiezas a deconstruir quién era Lincoln, tuviste que mostrarlo haciendo ciertas cosas cuestionables para poder abolir la esclavitud. ¿Sientes que hay algún mensaje allí? Si lo hay, ¿cómo se podría aplicar fuera de un contexto histórico?

No, sólo que momentos desesperados requieren medidas desesperadas. Lo que Lincoln y sus aliados hicieron para que la medida se aprobara no fue ilegal. Fue algo oscuro, pero lo que lograron con eso fue noble y grandioso. Por cierto: lo que hicieron para persuadir que la gente votara —votara en contra de su conciencia— no es algo fuera de lo común hoy en día tampoco. Yo no estaría interesado en hacer una película sobre una persona completamente limpia cuyos principios morales lo colocan en un nivel superior a cualquier hombre o mujer. Me gusta el hecho de que haya algo de oscuridad en el mundo de la política del siglo XIX, y que esa oscuridad era parte de crear algo necesario y duradero.

Esto puede anticiparse un poco a la película, pero me pregunto qué pasó con la decisión de no mostrar a John Wilkes Booth ni el asesinato.

Honor a quien honor merece: Steven Spielberg y su nueva película sobre Abraham Lincoln
Promocionales de la película. (Neilson Barnard/Getty Images Entertainment/Getty Images)

Esa decisión fue bastante fácil de hacer porque, si hubiéramos llevado la historia hasta el asesinato, la película se hubiera transformado en una explotación por primera vez. Yo no quería acercarme para nada a eso. Es una palabra un tanto peligrosa, especialmente cuando tratas con un tema histórico. No podíamos ganar nada mostrando eso. No quería sacar provecho del asesinato que, por cierto, ha sido explotado en muchas otras películas hasta la náusea.

Debido a que estamos en un momento cargado de política, la gente va a tratar de ver la película a través de un lente de lo que está sucediendo hoy en día. ¿Te interesa observar cómo la gente interpreta la película de esa manera?

Claro; y aquí va la buena noticia: el Padre Fundador (como se le denomina a Lincoln por ser uno de los fundadores de Estados Unidos) juntó los principios de un gobierno democrático que tienen tanto sentido y son tan irrevocables que su proceso no es muy diferente al proceso actual. Realmente creo que ese es el valor de poner un espejo frente a nosotros, pues sólo experimentamos lo que experimentamos y no tenemos un marco de referencia excepto lo que leemos o vemos en documentales sobre aquel tiempo. Hay similitudes tremendas entre la política de ese entonces y la política de hoy. Así que estoy realmente emocionado de ver con cuánta profundidad las personas trabajarán para hacer de esta película algo contemporánea a ellos.

Daniel Day-Lewis no estaba muy convencido de tomar esta parte. ¿Cómo lograste convencerlo?

Honor a quien honor merece: Steven Spielberg y su nueva película sobre Abraham Lincoln
(Jemal Countess/Getty Images Entertainment/Getty Images)

Conocí a Daniel hace ocho años, y no pude lograr que me acompañara en este camino. Lo único que Daniel había conocido sobre Lincoln tenía más que ver con la Guerra Civil y todas las batallas que con la presidencia. Luego, hace algunos años, Tony Kushner se unió al equipo para escribir el guión. Ese fue digamos que el primer pie en la puerta. Eso nos juntó en Irlanda por primera vez para hablar al respecto. Fue casi como un estudio sobre su factibilidad, para ver si se permitiría acercarse a un guión que claramente era brillante. Yo estaba en un punto en el cual, si Daniel ultimadamente decía que no, entonces yo no hubiera hecho la película. Simplemente no hubiera cabido en mi vida ya. No hubiera funcionado. Así que le debo mucho al trabajo de Kushner de atraer el talento de Daniel para esto.

Sé que se habló de Liam Neeson en algún momento, y que él decidió no participar. ¿Hay algún momento afortunado en el que todos estos elementos se unen para una película?

Sí, y no depende de mí. La buena fortuna y el momento indicado es algo del que te das cuenta después de terminar. Muchos planetas se alinean en una buena posición, pero eso estaba fuera de mi control… y honestamente, ni siquiera estaba en mi cabeza en ese momento. Para ese entonces yo ya había simplemente aceptado el hecho de que haría Lincoln si Daniel decidía interpretarlo, y no haría Lincoln si Daniel no aceptaba. Era así de simple. Había llegado a ese punto.

Hay una escena al principio donde una pareja normal visita a Lincoln. Parece mostrar a un Lincoln en un conflicto entre su fe en la gente y su excusa: su necesidad de avanzar y hacer cosas que él piensa que la gente necesita.

Esa es una escena interesante, porque se convirtió en un ejemplo del genio político del Secretario de Estado William H. Seward. Él usó a estas dos personas para ilustrar el problema que no podría ilustrar ante el mismísimo presidente: ¿querrán las personas abolir la esclavitud aprobando la 13va Enmienda? Cuando llegó el momento, la gente dijo “bueno, aceptaremos liberar esclavos si eso realmente pondrá fin a esta guerra, pero si no termina la guerra y no va a servir ese propósito, entonces no queremos ex-esclavos acercándose y rebelándose”. Allí Seward se acerca a Lincoln y le dice: “Esa es la voz de la gente”. Y eso fue el tema principal, de si convenía primero terminar la guerra y luego tratar de abolir la esclavitud, o viceversa.

¿Fue intencional el sacar la película después de las elecciones presidenciales de Estados Unidos?

Mira, las ideologías políticas de ambos partidos han hecho giros de 180 grados en 150 años. Cada quien clama a Lincoln como suyo. Y todos deben clamar a Lincoln como suyo, pues representa a todos nosotros. Él básicamente proveyó las oportunidades que todos gozamos hoy en día. En principio, yo sólo quería que la gente hablara sobre la película, no sobre el ciclo electoral. Pensé que era más seguro dejar que la gente hable sobre la película durante el ciclo electoral cuando están los anuncios en la televisión, los posters en la calle y todo eso, pero el debut de la película debe suceder después de que la elección se haya llevado a cabo. Esa era mi sensación. De esa forma, la gente puede hablar de un contexto contemporáneo sin compararlo inmediatamente con las encuestas, y quién va arriba y quién va abajo. Todos somos norteamericanos… y Lincoln es parte de nuestra experiencia colectiva.

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