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Cómo conseguir las semillas de una frutilla

Actualizado 17 abril, 2017

Puedes cultivar nuevas plantas de frutillas a partir de las semillas juntadas en las frutas de tu jardín. Las pequeñas semillas son fáciles de separar de la pulpa de la baya y solo necesitan ser enjuagadas y secadas antes de ser plantadas.

Instrucciones

Ablestock.com/AbleStock.com/Getty Images
  1. Tritura las frutillas presionándolas contra las paredes de un bol de vidrio en la parte trasera de una cuchara de sopa hasta que se conviertan en un puré sólido.

  2. Vierte el puré en un tamiz, y presiona la mezcla suavemente contra él, forzando a la pulpa a pasar a través del mismo, pero dejando las semillas dentro de él. Necesitarás presionar lo suficiente como para forzar a la pulpa de la frutilla por la malla metálica pero no tan fuertemente como para triturar, rayar o dañar las semillas.

  3. Enjuaga las semillas con un suave chorro de agua de un grifo o pulverizador para limpiar la pulpa sobrante. Usa un goteo lento de agua en lugar de un gran chorro, o quizás prefieras lavar las semillas dadas vueltas y fuera del tamiz. Revuelve las semillas a medida que las enjuagas para asegurarte de limpiar toda la pulpa.

  4. Drena el exceso de agua de las semillas. Coloca el tamiz a lo largo del borde del bol de vidrio por una hora para permitirle al agua salir.

  5. Esparce las semillas en un plato o bandeja limpio y colócalas en un lugar seco y tibio. Puede llevarle hasta una semana a las semillas lograr secarse. Sabrás que están completamente secas cuando ya no se peguen una a la otra.

  6. Rotula el sobre con un bolígrafo. Desliza las semillas del plato o bandeja en el sobre y ciérralo.

Necesitarás

  • Frutillas muy maduras y suaves
  • Una cuchara de sopa
  • Un bol de vidrio
  • Un tamiz
  • Un grifo de cocina o pulverizador
  • Un plato o bandeja
  • Un bolígrafo
  • Un sobre