Cómo cultivar una planta de interior en una cesta de mimbre

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Las plantas de interior pueden ser cultivadas en diversos tipos de recipiente, desde un viejo inodoro hasta hermosas e intrincadas esculturas artesanales de vidrio soplado. Si deseas cultivar una en una cesta de mimbre, busca un tipo de cesta que sirva de complemento a la belleza natural de la planta, en lugar de atraer sobre sí toda la atención. Si la cesta tiene un diseño atractivo, tendrás que poner en ella una planta que sea lo suficientemente grande y bonita para poder “eclipsarla”. Elige una cesta que proporcione suficiente espacio para el crecimiento radicular y para la tierra. Busca una que sea resistente y que esté bien hecha, para que pueda albergar sin problemas la planta durante su crecimiento. En cuanto a los cuidados, atiende a los requisitos generales para plantas de interior sin dejar de prestar atención además a las necesidades especiales de esa planta en particular.

Paso 1

Coloca el contenedor de plástico con agujeros de drenaje dentro de la cesta de mimbre.

Paso 2

Una vez que esté el contenedor dentro de la cesta, llénalo con mezcla de tierra para macetas compuesta por dos partes de turba por una parte de vermiculita.

Paso 3

Abre un agujero en medio de la tierra e introduce en él el cepellón de la planta de interior. Asegúrate de que sea lo bastante profundo como para poder dar cabida a todas las raíces de la planta. Cubre el cepellón con tierra hasta que ésta quede a nivel de la cesta.

Paso 4

Coloca la cesta de mimbre sobre una bandeja o recipiente similar para recoger el exceso de agua. Riega la planta hasta que la tierra esté húmeda en la superficie.

Paso 5

Sitúa la cesta en una ventana orientada al sur, donde pueda recibir de 8 a 16 horas de luz solar al día. Ten en cuenta también que las plantas necesitan disponer de un período de oscuridad para poder desarrollarse plenamente.

Paso 6

Riega la planta cuando sea necesario. Para comprobar si necesita o no el riego, introduce el dedo en la tierra a una profundidad de 2 pulgadas (5 cm). Añade solamente el agua que sea necesaria para mantener la tierra húmeda en la superficie.

Paso 7

Lee las instrucciones de la etiqueta que venga con la planta para saber cuáles son sus requisitos exactos en cuestión de temperatura. Por lo general, las plantas de interior necesitan temperaturas diurnas de entre 70 y 80 °F (21 a 27 °C) y nocturnas de 60 a 68 °F (16 a 20 °C).

Paso 8

Abona la planta con un fertilizante soluble en agua que tenga una composición 20-20-20 de nitrógeno, ácido fosfórico y potasio. En general, las plantas de interior deben ser abonadas cada dos semanas, o según se indique en la etiqueta, de marzo a septiembre. Durante el invierno dejan de abonarse.

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