Cómo limpiar el aluminio en las puertas corredizas

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Las guías, las manijas y los marcos de las puertas corredizas están hechos de aluminio para mayor resistencia y durabilidad. Las superficies de aluminio resisten la corrosión, permitiendo que las puertas corredizas duren más que otros materiales. La exposición a la suciedad y los deshechos, sin embargo, causa que los componentes de aluminio en estas puertas se vean deslucidos y descoloridos con el tiempo. El aluminio gradualmente se vuelve gris por el desgaste y la falta de mantenimiento. No limpiar regularmente las puertas corredizas permite que las abrasivas partículas de suciedad rayen el aluminio. Puedes mantener y restaurar el aluminio de las puertas corredizas con soluciones y elementos simples.

Passo 1

Permite que las superficies de aluminio se enfríen si están demasiado calientes para tocarlas.

Passo 2

Prepara una solución con 1 cucharada de detergente suave y 1 galón (5 L) de agua tibia en un recipiente plástico. Mezcla cuidadosamente hasta que el jabón se haya disuelto.

Passo 3

Llena otro recipiente hasta la mitad con agua tibia solamente.

Passo 4

Remoja un paño suave en el agua jabonosa. Frota las manijas de la puerta corrediza, los marcos, las guías y cualquier otra superficie de aluminio con este paño mojado para quitar la suciedad más liviana. Para la suciedad más dura usa un cepillo de cerdas de nailon. Enjuaga el paño y el cepillo frecuentemente en el agua tibia para evitar volver a dejar la suciedad abrasiva en el aluminio.

Passo 5

Humedece otro paño suave con agua tibia limpia. Moja las superficies de aluminio con el paño para enjuagar el exceso de jabón. Enjuaga el paño periódicamente con agua tibia limpia.

Passo 6

Frota las superficies de aluminio con toallas de papel hasta que estén completamente secas.

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