Cómo limpiar una olla de hierro fundido oxidada

Hemera Technologies/PhotoObjects.net/Getty Images

Una olla de hierro fundido oxidada puede parecer no tener esperanzas de uso. Su aspecto puede llevarte a pensar si se podrá volver a utilizar nuevamente. Afortunadamente, en menos de un día, una olla con estas características puede recuperarse y lucir mejor que nueva, si dedicas un poco de trabajo duro para recuperarla.

Paso 1

Limpia la olla de hierro con agua jabonosa caliente. Esto ayudará a retirar el óxido suelto de la misma. Sécala cuidadosamente con toallas de papel.

Paso 2

Utiliza la viruta de acero para remover el óxido suelto en el interior y exterior de la olla. Los lugares con más óxido pueden necesitar del uso de varias piezas de viruta, ya que el raspado intenso las destruye. Lava y seca la cacerola por segunda vez.

Paso 3

Usa toallas de papel para cubrir el interior y el exterior de la cacerola con una capa espesa de aceite o manteca de cerdo.

Paso 4

Coloca la rejilla de tu horno en la posición más baja que te permita poner la cacerola sobre ella. Coloca la segunda rejilla en la guía justo por encima. Precalienta el horno a 350º centígrados (176ºC).

Paso 5

Inserta la olla engrasada en el centro del horno. Coloca una hoja de papel para galletas sobre la parrilla justo debajo de la cacerola, para absorber los posibles goteos de grasa.

Paso 6

Hornea por una hora. Apaga el horno. Deja que la olla hasta se enfríe hasta que puedas tocarla.

Paso 7

Limpia el exceso de grasa. Ahora la cacerola está curada y lista para su uso.

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